Psychobúsqueda

20151025

Mantén tus dedos fuera de mi ojo

En 1974, la banda británica Genesis, liderada por Peter Gabriel, sacó al mercado The Lamb lies down on Broadway, una obra conceptual que plasma la complejidad de los años 70's, una década plagada de turbulencias y desengaños. Hoy en día, los programas revival de TV tienden a presentar los 70's como una era donde sólo existían Dona Summer, Boney M, Aquarius y Raffaela Carrá. La década ha quedado reducida a las lentejuelas de ABBA, los zapatos de plataforma del glamm y la brillantina de Travolta. Nada más lejos de la realidad.
La música underground, la que escuchaba el público enrrollado, vendía millones de discos. Aqualung (Jethro Tull), Dark side of the Moon (Pink Floyd) o éste mismo disco vendieron millones de copias. Es todo un misterio saber por qué los revivals de TV siempre ponen mayor énfasis en resaltar lo más chabacano de la cultura popular y dejan al margen el verdadero arte. Más, cuando éste también tenía un público, y no precisamente minoritario.

Durante la recta final de los 70's y gran parte de los 80's hablar de Genesis era suficiente para que te lapidaran. Incluso hoy en día sigue suscitando desconfianza entre los puristas del rock. Pero es justamente hoy en día, bajo el imperio de una banalidad brutal, cuando la música de esta banda resurge de sus cenizas. 

Las buenas obras de arte se convierten en Mito por propia inercia.

El rock sinfónico se apartaba de los standars del rock'n'roll tradicional y aparentaba de forma pretenciosa la respetabilidad de la música clásica. Esa fue la acusación que condenó al limbo a dicho género durante años. Pero los fenómenos se han de analizar en la distancia, evitando juicios apresurados. Por eso este disco adquiere con el tiempo el rango de obra cumbre de la música contemporánea. Con posterioridad.no se ha vuelto a hacer nada igual... ni mejor.
Es dificil saber de que va la historia narrada en The lamb..., obra de una suerte de hipsters de los 70's que practicaban un lenguaje pseudointelectual plagado de referencias ignotas al surrealismo, en un ambiente de decadencia del pop-art... Resulta arduo adentrarse en la psicología de un mundo golpeado por la crisis del petróleo, el terrorismo de todo signo, el clímax de la guerra fría; un mundo supercontaminado que aún no era consciente del caos que produciría el agotamiento del modelo industrial, sumido en una etapa de confusión, en un tránsito doloroso entre los floreados 60's y la frivolidad de los 80's. Una sociedad temerosa de que 1984 fuera lo que Orwell vaticinó. O que los peores presagios del Mundo Feliz de Huxley fueran el único futuro cierto. Eso eran los años 70's, y no las bolas estroboscópicas de Saturday Night Fever.

La historia que narra The Lamb Lies Down On Broadway no es apta para el gusto actual. O singusto actual, según se vea. Es un relato enrevesado, con múltiples escenarios y situaciones. Rael, un inmigrante puertorriqueño, va en busca de su identidad por las calles de Nueva York. De forma inadvertida, se ve inmerso en un extraño periplo mientras trata de rescatar a su hermano, John. En esa particular odisea sufrirá una serie de transformaciones que lo ayudarán a trascender la experiencia terrenal y resurgir como un nuevo ser, llegando a experimentar una transformación kafkiana en un submundo sórdido y grotesco. Convertido en gusano, experimentará sensaciones como nunca jamás se hubiera imaginado. Es una historia críptica, inspirada en la película El Topo [1970], de Alejandro Jodorowsky. En todo caso, un discurso muy propio de los años 70's, un tiempo en el que los delirios de la imaginación absurda tenían mayor aceptación que en el tiempo actual.
 
El rock sinfónico era un fenómeno fundamentalmente británico. La cultura del Imperio daba sus últimos coletazos antes de sucumbir en un mar de tecno-pop. Es un estilo que tiende puentes hacia el tenebrismo victoriano del siglo XIX. Los propios Genesis grababan en un sello discográfico que utilizaba imágenes del ilustrador de Alicia en el País de las Maravillas, John Tenniel. El caballero con sombrero de copa que sale en todas las carátulas del sello The Famous Charisma Label es el sombrerero loco de la obra de Lewis Carroll. Incluso existe un paralelismo entre el periplo-odisea de Alicia en el País de las Maravillas y el de Rael en Nueva York. 

Las referencias en internet sobre ésta obra maestra son incontables. En español existen algunas webs notables que rinden homenaje a The Lamb Lies Down On Broadway. Incluso hay páginas donde se votan "los mejores temas" de un grupo (Genesis, con Peter Gabriel como vocalista) que desapareció en 1975.

Con la aparición del punk y la new wave el rock sinfónico firmó su acta de defunción. Durante los años 80's, no había nada en el mundo que estuviera menos de moda. Sin embargo, el arte de calidad se convierte en Mito por propia inercia. Tanto es así que desde hace años Genesis tienen un clon en escena. El grupo canadiense The Musical Box se dedica a reproducir con total exactitud el show de la gira de Genesis en 1975. Es un espectáculo increíble donde todos los detalles han sido estudiados con meticulosidad. Los músicos son excelentes y tocan los temas exactamente igual que las pistas de estudio. La puesta en escena, coreografía, instrumentos, disfraces, vestuario, luces, diapositivas... todo es calcado. El vocalista no sólo canta con un timbre de voz parecido al de Gabriel, sino que guarda un extraordinario parecido con él.
Veremos si dentro de 40 años alguien se toma tantas molestias con las estrellitas del pop actual.
Música:

20151013

Cómo ser supermoderno

Las tendencias de moda son una magnífica manera de expresar tu personalidad. Eres tan genuino, que sigues a rajatabla los dictados de las marcas de ropa, los reality-shows y los cantantes de hip-hop. Exhibir los símbolos que determinan tu pertenencia al rebaño no rebaja tu tremenda originalidad. Pero tu estilo está incompleto si no revela tu condición de perturbado, zumbado, desquiciado, desequilibrado, tarado y degenerado.

Cada tendencia de moda está asociada a un síndrome. Este tutorial te ayuda a descubrir cual es el que mejor define tu personalidad.

EL SÍNDROME DEL ABDUCIDO HIPNOTIZADO
Eres tímido y no tienes personalidad. Te escondes tras la pantalla de tu móvil para parecer interesante. Necesitas aparentar que estás concentrado en importantísimos asuntos. Tienes que hacer creer que tus contactos de Wachaps no te dejan en paz. En realidad, todos sabemos que en lugar de navegar por Internet, lo tuyo es naufragar en tu propia existencia.

EL SÍNDROME DE LA OVEJA ESQUILADA
Izquierda, máquina para rapar cráneos | Derecha, máquina para esquilar ovejas
¿Necesitas reafirmar tu masculinidad? ¿Quieres dar una apariencia de hombre rudo y varonil...? Nada mejor que un peinadito así, rapadito. Las abolladuras de tu cráneo producen daño a la vista. Pero a ti te da igual. La ausencia de pelo no es la única ausencia que se aprecia en tu cabeza. Por suerte, los precursores de tu moda peluquera hace tiempo que están criando malvas:
[NOTA: Con todos nuestros respetos por las víctimas de la alopecia...]

EL SÍNDROME DEL MONJE RAPERO
Te sientes misterioso y amenazante, pero no eres más que un piltrafilla. Te escondes..., ¿de qué? No te quitas la capucha ni para ir al retrete. Crees que inspiras temor, pero en realidad no asustas ni a las viejas. Todo el mundo sabe que eres un fantasma.

EL SÍNDROME DEL HOMBRE ANUNCIO
Antiguamente, el hombre anuncio era una persona que se ganaba la vida con un letrero colgado del cuello. Tú, en cambio, eres un pobre diablo que camufla sus carencias personales con logos de marcas de moda. No sólo le haces publicidad gratis a multinacionales inmundas; además les pagas por ello. Tu snobismo te hace creer que llevar ropa y zapatillas deportivas de marca es cosa de glamour y prestigio. Te hacen sentir superior. En realidad no eres más que un pijo gilipollas.

EL SÍNDROME POWER RANGER

¿Hi Man? ¿Conan? ¿Los Geyper-Man? ¿El increíble Hulk? ¡Como añoras todos aquellos muñecos gracias a los cuales descubriste la masturbación! Antes de ir al gimnasio e hincharte a anabolizantes, creías que tu nivel de testosterona no era suficiente. Las chicas de tu barrio te admiraban... ¡Ay no! Que a ti sólo te gustan los hombres que se parecen mucho a ti mismo.

EL SÍNDROME DEL WATER LLENO DE GRAFFITIS

¿Masoquismo? ¿Insatisfacción? ¿Frustración? ¿Trastorno compulsivo? ¿Fetichismo? ¿Narcisismo exacerbado? ¿Complejo de acuarela? ¿Regreso al canibalismo...? Nadie sabe lo que te pasa. Esa tendencia a ser como la tapia de un polígono industrial no tiene ninguna explicación racional. La necesidad de pintarte como si fueras un jarrón tiene desconcertados a los psiquiatras.

EL SÍNDROME DE LA "GLOBALIZACIÓN"
Antiguamente, el ideal de belleza femenino lo encarnaba una mujer elegante de pecho proporcionado, o con muy poco pecho. Los ejemplos son múltiples:
De izquierda a derecha: Roma, s. XVI, s. XIX
Las mujeres excesivamente tetudas se relacionaban sobre todo con la leche materna. Cuando pasaban por la calle, la gente se apartaba de ellas y les cedía el paso, como se haría con una vaca para que no te atropelle. 

Todo eso cambió con la llegada de la "cultura" de masas. El millonario estadounidense Howard Hughes , un chiflado que padecía un trastorno obsesivo-compulsivo, financió varias películas de Hollywood en los inicios del cine sonoro. Su obsesión megalítica por las tetas gigantes acabaría convirtiéndose en una "tendencia de moda" y marcaría el rumbo de las preferencias sexuales en el futuro.
Hoy, los clichés empujan a mucha gente a considerar ciegamente que una mujer estúpida que se mete dos globos de plástico en las tetas es sexy... En absoluto: la estupidez no es sexy

EL SÍNDROME DE LA JOYERÍA AMBULANTE
Este es un síndrome que está siendo estudiado por psiquiatras de al menos 140 países. Ateniéndonos a la relación subsconsciente esbozada por Freud entre el oro y los excrementos no es de extrañar que los más mierdosos individuos sean los que más oro exhiben. Es el summum del quiero-y-no-puedo. Complejo de inferioridad en estado sólido.

EL SINDROME CHEMARI
Llevas el mismo peinado que Superman. ¡Felicidades! Pero eso no implica que seas un superhombre. Tus superpoderes quedaron seriamente debilitados después de descubrirse que en Irak no había armas de destrucción masiva. Todo el mundo sabe que eres un chapero. Un chapero liberal para ser exactos.

EL SÍNDROME DEL COLADOR
Tu vida cambió el día que viste el colador de tu madre. Tu madre, en si misma, era un auténtico colador. Fue una experiencia penetrante que marcó tu etapa prepúber. ¡Tú querías ser como él! Tus tendencias masoquistas se vieron por fin satisfechas mientras te agujereabas la piel todos los días. Estás enfermo pero al fin has encontrado el agujero que te corresponde.

EL SÍNDROME DE LA SOMBRA EQUIVOCADA
La gorra de béisbol tiene una visera para que no te dé el sol en los ojos. Si te la pones hacia atrás, tiene lógica. Quiere decir que no hace sol. Pero si te la pones de lado, la sombra te da en la oreja, lo que no es muy útil. Tú lo sabes, pero necesitas demostrar lo original que eres. Eres como un avión con una sola ala. Eso explica tu desequilibrio mental.

EL SÍNDROME DEL GAFAPASTA MODERNAKA
Tus conocimientos cinéfilos son de largo alcance. No hablemos ya de la appssss para encontrar restaurantes hawaianos. El Windows 10 está manipulado y sólo tú lo sabes. Tu sabiduría ha sobrepasado todos los límites. Te sabes wikipedia de la A a la Z. Tu próximo objetivo es que inventen una aspirina de 2 metros de diámetro para que alguien te soporte.

EL SINDROME DEL YIHADISTA GAY
Tu sueño era unirte a la rama Rainbow de Al-Qaeda. Hasta que descubriste que eso no existe. Te fuiste a Irak para ver quién la tiene más larga. Pero resbalaban en tus charcos de aceite cuando fueron a "liberar" Siria. A los moros estos aceite no les falta, ¿sabes?

EL SINDROME DE LA FREGONA NUEVA
Fregonas, mopas y escobas han sido siempre una fuente de inspiración para ti. Cuando eras pequeño veías a la Bruja Avería por TV y te sentías excitada. Tú querías ser como ella. De ahí tu averiado concepto de la estética. Pero en definitiva, ir con esa pinta de mocho por la vida era todo a lo que aspirabas, ¿no?

EL SÍNDROME DE LA FREGONA DESHILACHADA
Pareces un mocho que lo han usado para fregar la cama de un fakir. Sabes que con ello demuestras tu doble personalidad. Pero tú te sientes irresistible. Si te miran por la izquierda, pelo largo. Si te miran por la derecha, calva. ¡Genial! Esa dualidad te hace sumamente original... y bipolar.

EL SÍNDROME DEL GITANO GIGOLÓ
Sabes que eres irresistible. Lo sabes tú, pero nadie más. Todas la churris del feis están locas por ti. Si mañana anunciaras tu boda, muchas de ellas llorarían. Tienes que atender demasiadas solicitudes. Te sientes desbordado. Cuando vas a la discoteca, tú no vas a bailar como una loca. No: tú eres un lobo, un cazador nato. Hueles el rastro de los hímenes expectantes y pasas la noche explicándoselo a tu amigo Mojamé.

EL SÍNDROME LOLITA PUTIFINA
¿Adónde vas con esa apariencia de putilla de guardería? Ni tú misma lo sabes. Pretendes hacer creer que eres inocente, cursi, cándida e infantiloide... Así que explotas tu rol de niña virginal hasta donde cuela. Gracias a tu capacidad para la maquinacion narcisista, pasas por una chica pulcra y refinada. Eso fue hasta que te violaron tres camioneros rumanos. Desde entonces te dedicas a la bollería industrial.

EL SÍNDROME DE LA MONA CON LAS NALGAS INFLAMADAS

Las tendencias de moda no paran de sorprendernos. Este es un síndrome que bien podría ser llamado "Síndrome entre los Síndromes". Marca sin lugar a dudas el definitivo declive de la sociedad Occidental y la involución de la especie humana. Según el National Geographic en la época de apareamiento a la hembra del madríl se le ponen las nalgas incandescentes para atraer la atención del macho dominante. Pues esto es más o menos lo mismo. Es bioloJía en el sentido más primitivo de la palabra.

WARNING: Se recomienda usar todas estas tendencias con precaución. No poner al alcance de los niños. Contraindicado en casos de exacerbado narcisismo, fetichismo, coprofagia, trastornos de la personalidad, paranoia, tendencias masoquistas y/o sucidas.

20151005

Thank You

Led Zepelin II es un magnífico disco, segundo de la banda del mismo nombre, lanzado en octubre de 1969 por Atlantic Records. Se abre con el demoledor Whole Lotta Love y contiene otros temas de hard-rock como Living Loving Maid y Ramble On. Cierra la cara A Thank You, una preciosa composición del tándem Page/Plant de aire mágico y psicodélico.

Al parecer, Robert Plant se la dedicó a su esposa Maureen Wilson, con quien se había casado el 9 de noviembre de 1968.

Plant se enfrentaba a un auténtico dilema. Convertido en un sex-symbol de la industria del rock, se veía dividido entre las groupies que le acosaban y su mujer que le esperaba. En noviembre de 1968, antes de partir de gira hacia la soleada California, su esposa le acababa de dar su primer hijo.

Así comenzó la doble vida de este cantante. Por un lado, devoto padre de familia, por otro, estrella del rock elevada al Olimpo del deseo carnal, objeto codiciado por las fans. Pero, a pesar de todo, siempre volvía a la granja del País de Gales que compartía con su amada esposa. 
Thank You es su primera canción autobiográfica; parece una verdadera declaración de amor y devoción hacia ella y hacia la vida matrimonial en pareja. Es un mensaje completamente opuesto al de Whole Lotta Love, [...Camino, por tu interior, cariño, lo necesitas, voy a darte mi amor...], manifiesto de una vida dedicada a los placeres carnales y a los sucesos que ocurrían todas las noches después de los conciertos.

Tras haber conocido a Wilson, tuvieron tres hijos. Se separaron catorce años después, en 1982. 

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