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20200404

Naturaleza: un modelo que no puede servir de ejemplo a la especie humana [I]

En la sociedad moderna, cuando alguien se refiere a la "naturaleza" piensa en algo como esto:

Claro, ¿quién va a ser el desgraciado que quiere que esto desaparezca? Nadie quiere que la belleza natural sea destruida. Pero, una cosa es "admirar el paisaje" y otra es mitificar la naturaleza como un estado ideal de cosas.

Como ya dije en un post anterior, nuestros antepasados más remotos tuvieron que luchar día tras día contra la naturaleza para sobrevivir. Cuando un clan cazador vadeaba un río y venía un cocodrilo y mataba a uno de sus miembros, eso era una desgracia. Más, si en lugar de matarlo lo hería de gravedad. El clan no sólo perdía un miembro útil para la caza, sino que tenía que compartir su comida con él. 

Esa es una de las diferencias sustanciales entre la naturaleza y el ser humano. El ser humano se encarga de proteger a los débiles y enfermos, la naturaleza, no.

Por tanto, el clan cazador se veía obligado a cortar un árbol, desplazar piedras del entorno y construir un puente sobre el río para vadearlo a la suficiente altura y que los cocodrilos no pudieran alcanzarlos.

Esas acciones tan simples [cortar árboles, remover el terreno] suponían modificar el entorno natural para garantizar su supervivencia como especie. 

No es un tema sobre el que bromear: tiene una conclusión aplastante. Gracias a lo que se considera "degradar el medioambiente", muchos de vosotros estáis hoy aquí. Muchos ecologistas, animalistas y demás no podrían ir por el mundo fardando de lo "humanos" que son, de no ser por un antepadado remoto de ellos mismos, que removió piedras, cortó árboles y mató animales.
La proteína animal que consumieron nuestros antepasados en grandes cantidades fue esencial para conseguir el tamaño del cerebro actual. Gracias a él, muchos veganos hoy en día pueden darnos lecciones sobre lo que hay que comer.

Tal como demostró el tan injustamente denostado Charles Darwin, la naturaleza se basa esencialmente en que el fuerte sobrevive y el débil perece. Los humanos [no todos, claro] tienen al menos una noción de lo que significa la palabra justicia y se encargan de proteger la vida de los más débiles. ¿Se le puede pedir lo mismo a un saltamontes? ¿A una tormenta?

La naturaleza sigue un modelo como el de los espartanos de la antigua Grecia. Si un cachorro o una semilla no nacen lo suficientemente fuertes, perecen. Se concentra en primar la supervivencia de los individuos más capacitados y elimina a los menos eficientes. Vamos, totalmente III Reich, neoliberalismo en estado "natural". Competitividad sin piedad.

En todos sus modelos y manifestaciones, la naturaleza es la constatación de la primacía de los fuertes. La fuerza de la gravedad, por ejemplo, establece que el cuerpo con más masa atrae y esclaviza al de menos masa, el cual al final es absorvido y destruido.

¿Es ese el modelo que queremos?

Algún día me gustaría escribir sobre nuestros antepasados cazadores-recolectores. Fueron auténticos héroes y hasta el día de hoy no se les ha rendido el debido homenaje.

En esa época, el humano distaba mucho de ser la especie dominante del ecosistema porque había predadores que lo cazaban. Entre otros, los felinos de gran tamaño como el tigre dientes de sable o el león. 

Los leones justamente son un modelo perfecto de como funciona el "orden natural".

EL LEÓN MACHO-ALFA: Esencialmente, el macho dominante de la manada es un parásito que vive del esfuerzo de las leonas. Las leonas se tienen que jugar el tipo contra animales que dan coces y cornadas para conseguir alimento para su prole. El macho-alfa no participa en absoluto de la caza. Sin embargo, a la hora de comer, aparece él, aparta a todo el clan, satisface su enorme apetito y luego se va a echar la siesta, que es su principal "actividad". 

Luego de que él haya comido, el resto es para el grupo.

Para lo único que al parecer sirve este macho dominante es para disputarle el trono a otros machos dominantes cuando llega el período de apareamiento. Si pierde, se tiene que retirar con la cola entre las piernas. Si gana, insemina a todo el grupo de leonas, no sin antes matar y devorar a los cachorros de su contrincante.

Se considera que, al haber ganado la pelea, es el más fuerte y, por tanto, la especie se fortalece con genes mejores y más capacitados.

¿Cómo llamaríamos a ésto si en lugar de leones fueran seres humanos?

Para empezar, el macho es un macarra intolerable, un proxeneta. Vive del trabajo de los demás, por tanto es un parásito. Es un asesino de niños, aparte de un caníbal. Es un abusador, un maltratador. Es un individuo violento que ostenta un poder feudal y absoluto. Es un machista que obliga a las mujeres a trabajar. Es un explotador que se queda con casi todo el beneficio. Es un vago que sólo mueve el culo para repartir hostias y copular violentamente con un puñado de hembras sometidas a su poder.

Cualquier calificativo negativo sería poco para calificar semejante comportamiento. 

EL GRUPO DE LEONAS: Las leonas son un grupo cohesionado que se encarga esencialmente de cuidar y proteger a sus crías. Pero cuidado, no se trata de una obligación "moral", sino de un dictado de la naturaleza. Este matriarcado, paradójicamente subyugado a un régimen machista, tiene un carácter hasta cierto punto solidario y corporativo. Las leonas se organizan de forma efectiva para cazar en grupo y son las que hacen el trabajo más duro. Hasta aquí, OK. Lo malo viene cuando una de las leonas se hace o a/ demasiado vieja para cazar o b/ se lesiona y ya no puede participar en la cacería. La respuesta del resto de leonas es apartarla a un lado y no darle de comer. La dejan morir lentamente y muy probablemente al final el clan la devora.

Los leoncios adolescentes no tienen mejor suerte. En cuanto llegan a la pubertad [unos diez meses, aprox] hacen sus primeros intentos de montar a las hembras, cosa que sólo le está permitida al macho-alfa. Por tanto, el grupo de hembras expulsa del clan a los leoncios adolescentes. Búscate la vida chaval.

¿Cómo llamaríamos a ésto si en lugar de leones fueran seres humanos?

Las leonas son esencialmente un harén subyugado que se juega la vida para mantener a un macarrón que se pasa el día en la cama. Para ellas no existe ni la jubilación ni la seguridad social. Si una de sus miembras deja de ser productiva, muere. Ellas no están para cuidar ancianas, ni que sean sus propias madres. Tampoco apoyan a sus hijos adolescentes, a quienes abandonan a su suerte. ¿Tienen pensado montar una residencia? No. ¿Un centro tutelar de menores? No.

LOS LEONCIOS ADOLESCENTES.

Una vez expulsados del clan, los leoncios vagan por la selva comiendo carroña. Sí, porque, como ya hemos visto, el macho de la especie no caza ni que lo maten. Generalmente se buscan un colega y así juntos exploran el territorio y se protegen de otros machos que van buscando camorra y de otros predadores. Muchas veces, en su estado hormonal púber, mantienen relaciones homosexuales, esperando tiempos mejores. Como son animales que requieren kilos y kilos de carne, a veces no encuentran suficiente carroña y mueren. 

¿Cómo llamaríamos a ésto si en lugar de leones fueran seres humanos?

Lo llamaríamos abandono de menores. Las leonas serían acusadas penalmente como madres irresponsables que desatienden a sus hijos en una fase decisiva de su crecimiento y formación. Ni siquiera se los entregan a otras familias más competentes o a un tutor de la administración. Nada.

EL RESTO DE LEONES QUE NO SON EL MACHO DOMINANTE. La vida del resto de los machos que consiguen superar la adolescencia es bastante triste. Se convierten en delincuentes que actúan en grupo para robar comida [cazar no, a ver por favor, eso es sólo para prostitutas proletarias] Su única esperanza en la vida es disputarle algún día el trono a un macho- alfa y hacerse con un grupo de hembras que le dará sexo y comida por la patilla y así tendrá garantizada su vida hasta que venga otro y se lo quite. 

¿Cómo llamaríamos a ésto si en lugar de leones fueran seres humanos? 

Marginalidad, segregación, apartheid, clasismo, delincuencia y un largo etcétera.

Esto no es más que un ejemplo de lo que significa la palabra "naturaleza" en toda su dimensión.

En estos días en que la práctica totalidad de la humanidad está confinada en sus casas hay muchos que se alegran porque así los animales salvajes pueden invadir espacios normalmente ocupados por los humanos. Son gente seguramente insatisfecha de haber nacido humano que le rezan a un Dios-Cabra para que les convierta, no sé, en una abeja, en un ciempés, un mamut o cualquier otra cosa. Esa gente en el fondo está deseando que haya una gran mortandad entre la especie para que otras especies puedan sobrevivir.

Es una cosa paradójica y "antinatura". Ninguna otra especie que no sea la humana se preocupa del bienestar de otra especie que no sea la suya. 

Muchas veces se acusa a los humanos de ser "antinatura". Y es cierto: humano y antinatura deberían ser sinónimos. 

Curiosamente, muchos de los amantes de la naturaleza y enemigos de la especie humana son "antinatura"; acaban siendo muy humanos en el fondo.

Muy en el fondo.

Esto es algo que me repatea porque no me imagino a una tortuga preocupándose de la situación de hambruna en un lugar de África ni por la guerra en Yemen ni por el huracán Katrina.

Sólo nosotros, los humanos, tenemos compasión, caridad, empatía y capacidad de análisis. Pero, en lugar de enorgullecerse por ello, muchos desgraciados querrían ver a la especie aniquilada en su gran mayor parte.

Es intolerable.

Es indudable que el modelo de civilización humana va a tener que transformarse de forma sustancial, más cuando se cuentan 7.500 millones de personas en el planeta. Se tiene que buscar, y ya, un modelo que garantice los recursos, mantenga los estándares de bienestar y, a la vez, reduzca el impacto ambiental, a la vez que permite que otras especies sobrevivan. ¿Difícil? Sí, acabar con el capitalismo caníbal e iniciar una transformación radical no será fácil.

Pero muchos, en lugar de culpar al modelo impuesto por gente con muy poca humanidad, se dedican a culpar a la especie y, como solución, plantean mediante subterfugios, o no, la aniquilación de una parte considerable de la humanidad.

Este extraño suceso que estamos experimentando es un ejemplo de que las intenciones van por ahí.

Un poco de música sobre este tema:

 

20190414

Utopía en primer grado

Mi más sincero homenaje a este tema de Goldfrapp, un grupo británico de lo que se llamó trip-hop, auspiciado por Tricky y Orbital. El grupo nació en el 2000 y en 2001 sacaron Felt Mountain, un disco que contiene temas tan sugerentes como este Utopia. Para mi, uno de los mejores temas de pop de la historia.

Es una balada desesperanzada, adornada con cantos de sirena, rellena de una melancolía dulce y venenosa. Es un tránsito por una sensualidad desbocada, como bailar un vals al filo de un abismo.

La utopía, como concepto filosófico, sume en la desesperación a los impacientes. Es una entelequia pura; el deseo frustrado de conseguir una perfección que se sabe imposible. De forma magistral se resume en este tema de Goldfrapp.

Como ya suele ser habitual en los grupos anglosajones, la letra es un engrudo sin sentido, pero que le vamos a hacer:

“Es un día extraño / sin colores ni formas / Ningún sonido en mi cabeza / Me olvido de quién soy cuando estoy contigo / No hay razón / No hay sentido / Me olvido / Baby fascista / Utopía, utopía / Mi perro necesita unos oídos nuevos / para que sus ojos vean para siempre / De forma repetida me atan con alambre al mundo / Así es cómo lo sé todo / Soy un cerebro estupendo / Así es cómo me hicieron".

20181204

Macron: Retrato de un liberal de m...

Macron by Pinch
Todo empezó cuando un liberal de m... [en francés libegal de la merde] llegó al gobierno de nuestro país vecino. La carambola fue antológica. Con un partido producto de la ingeniería de metadatos, montado en apenas seis meses, al que se unieron no pocos oportunistas, un esbirro de la banca Rothschild llegaba al Elíseo cómodamente. La pregunta es: ¿en qué estaban pensando los gabachos?

Entender lo que es un libegal de la merde es fácil. Es uno de esos tipos que llega al orgasmo privatizando y liberalizando. La competititividad, la rentabilidad y la productividad le ponen a mil. Si puede externalizar para reducir costes, externaliza. Si un año, en lugar de ganar 1000 millones gana sólo 900, tú te vas a la calle. Sus beneficios siempre están por encima del Bien y del Mal.

Un libegal de la merde siempre afirma que la "sociedad civil" debe tener todo el protagonismo en la economía. Hay que leerle entre líneas. Por "sociedad civil" entiende Él  y SU GRUPO DE AMIGOS. Ellos han de tener el control de TODA la economía, desde los aeropuertos a las galletas recubiertas de chocolate. Sus ganancias son incuestionables. Y si han de pedir un "rescate público", no problem. Total, lo pagas tú con tus impuestos. ¿Impuestos? No, ellos han borrado esa palabra de su diccionario.
Francia: impuestos para el populacho por todo lo alto
Hay que entender la diferencia entre esto y un gobierno corrupto. Al gobierno corrupto se le puede sacar del poder; a éstos, no, porque nadie les vota, y siempre están ahí.

Paradójicamente, este concepto de "economía" proviene de la propia Francia. El laissez-faire [dejar hacer] es una doctrina made in France que se opone a la interferencia gubernamental en los asuntos económicos, más allá del mínimo necesario para el mantenimiento de la paz y los derechos de propiedad. [A ver, un momento, que me voy a reir en mayúsculas: JAJAJAJA] Es justamente lo que decía Milton Friedman, el inventor de la dictadura neoliberal.
Es decir: los recursos económicos, financieros, monetarios son míos y el Estado, gobernado por mis esbirros, está sólo para el control policial, las cárceles y dar cuatro migajas a miserables que no quieren trabajar duro. Sobre todo que nadie trate de "robarme" mis "propiedades".

Hay que tener muy presente que a pesar de la connotación positiva con la que se ha querido dotar la palabra "liberal" a lo largo de los siglos, el liberalismo no tiene nada que ver con la "libertad". De hecho no es más que una argucia totalitaria disfrazada de "democracia".
El "liberalismo", el "libre mercado" y la "libre competencia" son una utopía más grande que el comunismo, dado que nunca han existido. El Capital tiende a la concentración. La empresa grande absorve a la pequeña [o la adquiere, o la "fusiona"] con lo cual, adiós "libre mercado", adiós "libre competencia". En ese momento, los libegales de la merde van a llorarle un poco al gobierno, o la UE, para que reestablezca la "libre competencia" [JAJAJA] Es decir, el libegal de la merde no cree en las regulaciones a menos que sean beneficiosas para él. Antes se conformaba con persuadir al regulador de turno y enviarle un jamón en Navidad; ahora ya ponen directamente a sus títeres en el gobierno, como es el caso de Macron.

El "mercado libre" no ha existido en la vida, porque el monopolio, el oligopolio y el monopsonio son su tumba. John D, Rockefeller, capitoste de una de las familias petroleras más reseñables del planeta, lo dijo bien claro: "La competencia es un pecado".

Cuando un libegal de la merde habla de "libertad" se está refiriendo a su "libertad" de ganar dinero sin ningún control. Por supuesto, robando, esquilmando, expropiando y estafando todo lo que se pueda sin que hayan regulaciones molestas que se lo impidan. Y si tiene que pasar por la trena, por favor, con una televisión de plasma, langosta y Möet Chandon. Y una reducción de condena considerable, claro.
Cuando un libegal de la merde se refiere a los "derechos humanos" se refiere, por supuesto, a su derecho inalienable de estafar y timar con la manipulación de precios, productos, tarifas y un largo etc. Cuando uno de sus sicarios, que por casualidad es presidente de un gobierno, va al Tercer Mundo a saquear negociar la explotación de unos yacimientos de uranio, le exige al gobierno de los tercermundistas que pongan a alguien que respete "los derechos humanos", si no, que se olviden de créditos e infraestructuras. Es el momento de poner un colaborador cum laude en "derechos humanos" que les venda las minas de uranio a precio de saldo.    

Este es el libegal tipo al que representa esa caricatura humana llamada Emmanuel Macron. Apenas dos años después de su victoria electoral resulta que tiene a todo el país en pie de guerra. Un impuesto especial sobre los carburantes y la subida del precio de los peajes han sido el detonante de una revuelta que amenaza con una nueva toma de la Bastilla

El movimiento de los Gilets Jaunes [Chalecos Amarillos] se ha alzado contra este libegal de la merde, dada la progresiva pérdida de poder adquisitivo. En vísperas de Navidad, las ventas en Carrefour y otros centros minoristas a los que resulta muy costoso desplazarse al precio que va el diesel, han descendido de forma alarmante. 
Este tío es tan gilipollas que es capaz de subir el precio del paté de foie y del camembert.

Me decepciona bastante que una revuelta en ese mítico país se base en cosas tan banales como el 'coche' y la 'gasolina', dos hitos pequeño-burgueses de gente convencional, en lugar de poner todo el status neoliberal patas pa'bajo. Se necesita un cambio social radical, no una bajada en los precios del diesel. Pero por algo se empieza. Ver desaparecer a un libegal imberbe sería todo un consuelo.

Los franceses siempre relacionan cosas de la moda en la vestimenta en sus tumultos sociales. En la enorme fiesta que montaron a partir de 1789, los revolucionarios eligieron los pantalones largos, en contraposición a los culottes, o pantalones de la aristocracia, que dejaban al descubierto las pantorrillas. El nombre que recibieron fue Sansculottes.
La elección de un chaleco reflectante no me parece demasiado original. Hubiese preferido elementos más simbólicos, pero la sociedad neoliberal actual no da para más.

La cosa se le ha ido a Macron de las manos desde hace semanas. Los índices de popularidad de esta cosa se han desplomado cinco puntos en apenas unos días. Los que le votaron no salen de su casa, ni siquiera con el chaleco amarillo. 
¿Arde Paris?
Hay que entender a esta pobre personita llamada Macron. Cuando sólo tenía quince años fue violado por su profesora de matemáticas, que le llevaba más de treinta años. No me quiero imaginar lo que debió sufrir este hombre después, cuando comenzó a trabajar en sucursales bancarias de la familia citada más arriba. Todos ellos tienen pinta de ser degenerados de la peor especie. 

Eso le debe haber creado a Macron un trauma considerable. Se dice por ahí que los abusos sexuales en la infancia son la seña de identidad de todo psicópata. ¡Qué digo! Comparar a Macron con Ted Bundy no es justo. No es justo para Bundy, claro. 

La pregunta ahora es: ¿ha llegado el momento de que Macron ofrezca un poco de pastel a la chusma? Es un chiste muy bueno. 
A finales del siglo XVIII las pescateras del mercado de París se plantaron delante de Versalles armadas con gruesos cuchillos. Eran mujeres rudas y musculosas, acostumbradas a cargar con pesadas cajas de pescado. Al ser avisada María Antonieta -la reina- de la presencia de las mujeres -que reclamaban pan- le dijo a una de sus sirvientas: "Dejadlas pasar y que tomen un poco de tarta". La historia ha demostrado que es una fake news, pero la propagación del bulo hizo hervir de indignación al populacho en París.  

Francamente: llevo oyendo toda la monserga libegal de la merde desde el minuto 1 del partido. En 1991, cuando el mafioso Bush Padre, afortunadamente recién muerto, proclamó su "nuevo orden mundial" me eché a temblar. Veía venir una dictadura empresarial "de libre mercado" por todo lo alto. 

Y no me equivoqué.

Por fortuna -o no-, el orden libegal de la merde se está yendo a la idem. Ha sido víctima del dinero barato y de la corrupción a todos los niveles. Lo malo es que nos arrastrarán en su caída y que la "alternativa" que está esperando su momento para ocupar la posición de poder no tiene pinta de ser mejor.

El colofón de todo no puede ser otro que este personajillo desaloje la presidencia del gobierno. La primera gran derrota del Ultracapitalismo Caníbal se está fraguando en Francia.

20171015

Toda la verdad sobre la verdad

Desde tiempos inmemoriales el ser humano se ha cuestionado la naturaleza de la realidad en busca de la verdad. Cicerón decía que hay una apetencia insaciable en nuestras mentes por conocer la verdad. 

Hay millones de facetas de la verdad, pero sólo una verdad verdadera. La verdad es siempre extraña; tan extraña que en ocasiones supera a la ficción. Como dijo Oscar Wilde, la verdad rara vez es pura, y nunca simple. 

La verdad es un hecho subjetivo, expuesto a no pocas variables de percepción y perspectiva. Como decía André Maurois sólo hay una verdad absoluta: que la verdad es relativa. Todo es según el cristal a través del cual se mire. Para un anglosajón. [1.000.000.000.000] es un "trillion", mientras que para nosotros es un "billón". Un vaso medio vacío también puede ser un vaso medio lleno. 

Según Freud, la verdad al ciento por ciento es tan rara como el alcohol al ciento por ciento. 

Hoy vamos a ver como la verdad no tan sólo es relativa, sino que puede servir de pretexto para mentir, manipular, engañar y falsear la realidad. La verdad puede ser instrumentalizada, maquillada, troceada, enmascarada o servir de premisa para mentir, descuartizar, matar, robar y un largo etc. 

La verdad como máscara
Una máscara representa la falsedad por excelencia. Es un artilugio que oculta tu cara y tu identidad. Por tanto, oculta la verdad. Todos llevamos una careta en nuestra vida pública. Evitamos a toda costa que los aspectos más sórdidos de nuestra existencia se hagan visibles. Todos tenemos un retrato de Dorian Gray colgado en la pared. Nuestra máscara es imprescindible para el buen desempeño de nuestras relaciones sociales. Preserva nuestra imagen y oculta nuestros puntos vulnerables. 

Hasta ahí todo "normal". Pero... ¿Qué ocurre cuando la propia verdad se convierte en una máscara? 

Supongamos que tú eres un farsante y un mentiroso compulsivo. Nadie cree ya nada de lo que dices. Tu reputación está por los suelos y necesitas un revulsivo. 

Ha llegado el momento de ser sincero y filtrar un poco de verdad. Como aconsejaba el escritor francés Jules Renard, decir la verdad de vez en cuando es conveniente porque así todos te creerán cuando vuelvas a mentir. Es lo que se llama usar la verdad como camuflaje. Una buena dosis de confesiones íntimas ayudan mucho a tus mentiras futuras.
Típico embustero que filtra verdades para enmascarar su identidad como agente flotante de los servicios de inteligencia
La verdad como arma

Supongamos que te han pillado robando fondos de una institución pública. Tus adversarios tienen pruebas de ello y las piensan mostrar. Ellos han hecho lo mismo, pero tú no tienes pruebas contra ellos. A ellos no les importa lo que has robado; tienen verdaderas ganas de hundirte y echarte de la institución. Sencillamente, les caes mal y les estorbas. Así que usan sus pruebas -la verdad- para machacarte, calumniarte, denunciarte y hundirte. Es la verdad, sí, pero una verdad interesada, usada como un martillo.

Como decía Talleyrand, hay un arma más terrible que la calumnia: la verdad. Alfred Adler se sumó a esta aseveración asegurando que la verdad es a menudo un arma, y que es posible asesinar con ella. William Blake se refirió a la verdad malintencionada como un artefacto peor aún que una mentira.

La verdad troceada

¿Quién no se ha encontrado alguna vez en medio de una discusión, intentando demostrar un punto de vista, y a la hora de buscar datos en internet se ha encontrado que algunos encajan bien en su tesis y otros no tanto, y en consecuencia, ha acabado usando sólo los primeros, de forma oportunista, para apuntalar su versión de los hechos? 

La verdad, si no es entera, se convierte en aliada de lo falso. El escritor holandés Multatuli dijo que dos medias verdades no hacen una verdad. Decir sólo una parte de la verdad, hacerlo dentro de un tiempo y un contexto, es exactamente lo mismo que mentir.

Cuando la mentira se convierte en verdad en base a repetirla
"En Irak hay armas de destrucción masiva". Es un clásico.

Cuando después de muchas mentiras nadie se cree la verdad

¿Quién no conoce esa fábula en la cual un pastor travieso le gasta bromas a sus vecinos avisando de la llegada del lobo y se divierte cuando éstos se ufanan en poner a salvo sus ovejas, y nadie le cree el día que realmente llega el lobo? Pues eso.

La verdad cruel y la mentira piadosa

Cuando nos picamos, es porque detrás hay una verdad dolorosa. No hay nada que produzca más daño que una verdad. Por eso, muchas personas son consoladas con mentiras piadosas. Es un dilema muy antiguo... ¿Qué es mejor? ¿Conocer la verdad, ignorarla, o creer en mentiras que nos hacen felices?

Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga [Diderot]

La verdad incómoda: "sabía demasiado".

Es un tema recurrente en las películas de gangsters. Se trata del típico testigo que puede revelar los asuntos internos del gang, cuando no un confidente dentro de la organización que se puede ir de la lengua. Cuando lo matan, siempre sueltan la misma frase: "sabía demasiado". El partido gobernante en España conoce perfectamente esta metodología. [VER] [VER]

Y es que conocer la verdad puede ser muy peligroso. Según el escritor Manuel Vicent, el que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla. Ramón y Cajal también se refirió a las verdades incómodas cuando aseveró que la verdad es un ácido corrosivo que salpica al que la maneja.

Ante este tipo de verdades, los únicos antídotos son la amnesia y el cambio de identidad.

La verdad como un cadáver

Cuando un asesino arroja los restos de su víctima a un lago con una piedra al cuello presupone que nunca será hallado. Pero la verdad es justamente como un cadáver arrojado al agua con una piedra al cuello. Más tarde o más temprano, siempre acaba saliendo a flote.