
Al parecer, Robert Plant se la dedicó a su esposa Maureen Wilson, con quien se había casado el 9 de noviembre de 1968.
Plant se enfrentaba a un auténtico dilema. Convertido en un sex-symbol de la industria del rock, se veía dividido entre las groupies que le acosaban y su mujer que le esperaba. En noviembre de 1968, antes de partir de gira hacia la soleada California, su esposa le acababa de dar su primer hijo.
Así comenzó la doble vida de este cantante. Por un lado, devoto padre de familia, por otro, estrella del rock elevada al Olimpo del deseo carnal, objeto codiciado por las fans. Pero, a pesar de todo, siempre volvía a la granja del País de Gales que compartía con su amada esposa.
Thank You es su primera canción autobiográfica; parece una verdadera declaración de amor y devoción hacia ella y hacia la vida matrimonial en pareja. Es un mensaje completamente opuesto al de Whole Lotta Love, [...Camino, por tu interior, cariño, lo necesitas, voy a darte mi amor...], manifiesto de una vida dedicada a los placeres carnales y a los sucesos que ocurrían todas las noches después de los conciertos.
Tras haber conocido a Wilson, tuvieron tres hijos. Se separaron catorce años después, en 1982.