
Las piezas de Gabrieli suelen ser interpretadas por una sección de cuerda y otra de viento, dos secciones de viento o con un laud, mandolina o guitarra. Y según se observa, cada intérprete de la actualidad adapta la partitura a su gusto, es decir, la interpreta como le da la gana.
Una de las interpretaciones más espléndidas es quizás la del búlgaro Vassil Kazandjiev con su orquesta en 1969.
Técnica y estéticamente hablando, ningún artista pop o rock de la actualidad le llega a Gabrieli ni a la suela de los zapatos. Quizás son dos artes no comparables, el equivalente a confrontar un cuadro de Kandinsky con uno de Velazquez, pero en todo caso no puede resultar más chocante que un artista de hace 400 años escribiera piezas musicales que rozan la perfección mientras que muchos artistas de hoy en día solo rozan las alcantarillas.
Esta Canzona per sonare primi toni es sin duda una de las piezas musicales más perfectas de toda la Historia.
Técnica y estéticamente hablando, ningún artista pop o rock de la actualidad le llega a Gabrieli ni a la suela de los zapatos. Quizás son dos artes no comparables, el equivalente a confrontar un cuadro de Kandinsky con uno de Velazquez, pero en todo caso no puede resultar más chocante que un artista de hace 400 años escribiera piezas musicales que rozan la perfección mientras que muchos artistas de hoy en día solo rozan las alcantarillas.
Esta Canzona per sonare primi toni es sin duda una de las piezas musicales más perfectas de toda la Historia.