
Desde que los mayas, Nostradamus y los indios hopi anunciaron el inminente fin del mundo para este mismo finde, alguien hizo correr el rumor de que el montículo de Bugarach será el escenario de la aparición de una supernave extraterrestre. Vendrá a rescatar a los elegidos, por riguroso sorteo ante notario. Algunos opinan que el impresionante monte de Bugarach contiene en su seno la nave nodriza; otros creen que el montículo será el lugar de aterrizaje. En todo caso, las autoridades locales han cerrado todos los accesos al monte para evitar la masiva afluencia de chiflados.
Las calamidades tienen una gran resonancia en un mundo confuso y desorientado. La pequeña localidad de Bugarach se prepara este finde para recibir a 40.000 personas que buscan 'salvarse' de un supuesto apocalipsis maya. Apocalipsis, no sé. Lo que si sé es que la oficina de turismo y las inmobiliarias de la zona se deben estar frotando las manos.