¿Dónde está Espe?
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20150122
20150119
Las hilarantes traducciones de audio de Youtube
En 2011 Youtube activó un sistema de subtítulos que traducen el audio de los videos. Julian Assange se presentaba en Londres acompañado de Rudolf Elmer, un banquero "antisistema" que amenazaba con hacer pública una lista de los mayores evasores de impuestos del mundo. Parecía interesante, pero al final resultó casi mejor que el show de Cruz y Raya. Los subtítulos eran surrealistas y desternillantes. Hice impresiones de pantalla:
En fin, no cabe duda que Youtube lo hacía con la mejor intención. Con posterioridad he visto programas de TV que salían muchísimo mejor traducidos. En TV las voces son más nítidas y están mejor ecualizadas. Esto, en cambio, era un acto en una sala con ruido y, seguramente, con algún cockney afónico entre los conferenciantes.
20150111
Bon voyage, señora Francis
Querida Elena Francis. Este verano me han salido unos granitos en la sotabarba y tengo que llevar un pullover de cuello alto. Estoy desesperada... ¿que puedo hacer? ... Señora Elena Francis: Una compañera del trabajo se los ha puesto a su marido con un camionero que llevaba melones a Alicante... ¿Debo hablar? ¿Debo callar? ¿Se los pongo yo también? ... Etc. Etc. Este era el estólido contenido de las cartas que cientos de marujas residualmente formadas en el catecismo de la sección femenina del Movimiento y las novelas de Corin Tellado enviaban al consultorio femenino de la señora Francis (derecha) Todo el mundo sabía que la Francis era sólo una imagen de marketing, una proyección astral o una de esas fotos fantasmagóricas de la nave del misterio, pero aún así le seguían enviando cartas. El tonillo epistolar y la respuesta paternal de la Gurú eran un auténtico suplicio para mis oídos adolescentes. A la hora convenida, las marujas del trabajo vertían sus uñas esmaltadas sobre la radio y sin contemplaciones quitaban mi emisora de música heavy para poner el truño de programa de esta monja abismal. Yo odiaba a muerte a todas aquellas futuras matronas, ignorantes de sujetador blindado, que buscaban con ahínco un manolo español que les inseminara la matriz con un par de rorros de 5 kilos, no sin antes comprarles los muebles de cocina en el Tajo Inglés. Comenzaba el programa con Indian Summer una cancioncita cursi de de los años 30. Las voces gangosas que la interpretaban, parecían decir Sanders en lugar de Summer...". Yo me partía porque Sanders era el nombre de un pienso para animales que anunciaban por la tele y comenzaba a canturrear delante de ellas: "Sanders, yo también cómo Sanders", pero aquellas pelandruscas extrarradiales no entendían un humor tan corrosivo. ¿Para qué? De hecho, es un rasgo distintivo de los garrulos: las sutilezas no están al alcance de su minicerebro. En ese momento, comencé a odiar a aquellas futuras incubadoras de canis. Y por supuesto, a la zorra de la Señora Trancis.
La España de los 80's contempló la aparición de una juventud iconoclasta que cantaba canciones como Me gusta ser una zorra o El video que mató a la estrella de la radio (muy adecuado), una juventud que no estaba para consejos de belleza de la conferencia episcopal. Los temillas pop tocaban de lleno incluso a la propia Francis, con odiseas de mujeres frustradas y sus novios amuermados. Las fragonetas de correos que le llevaban la correspondencia a la Señora Trancis ya no iban tan llenas como antes. Incluso se comenzó a rumorear que la tipa en cuestión era en realidad... ¡¡un cura!! Sí, se llego a decir que todo el programa, de cabo a rabo, era obra de uno de esos tíos con falda que da consejos prematrimoniales y se hace llamar Margarett Astor en la intimidad. La señora Trancis había muerto. Snigg. (RIP + 1984 -aprox)La verdad es como un cadáver en un lago: siempre acaba saliendo a flote. El programa no estaba escrito ni por la meretriz matriarcal de la foto de arriba ni por un fraile amante de la crema de pepino. No, el autor intelectual del truño era el "cronista taurino" Juan Soto Viñolo. Poco después de la prohibición de las corrridas en Catalunya anunció que abandonaba el país porque no podía soportar la vida sin contemplar machotes en leotardos matando toros. Por supuesto se trataba de puro chantaje moral, la típica añagaza hipócrita propia de la bajeza taurina. Se autoexiliaba al sur de Francia, donde podría seguir "disfrutando" de sus carnicerías favoritas, en una alegoría freudiana de quienes tuvieron que viajar a Perpignan, en los últimos compases del Francismo, para poder ver El último tango en París. Afortunadamente, la democracia ha puesto las cosas en su sitio. Hoy, la mantequilla es legal en Catalunya y las ejecuciones públicas de bovinos no lo son.
20150104
Una depiladora que revolucionará el mundo

Vale... Os preguntaréis... ¿que es este artilugio? Pues sus explico. Se trata de HairyOut, la primera depiladora de hidrógeno del mercado, fácilmente transportable porque va equipada con una útil mochila. Funciona por ultrasonidos. Es decir, el cacharro emite un gritito como el de los delfines, pero mucho más agudo. Los pelos se ponen de punta, encogen y salen disparaos del poro con folículo y todo. Además está dotada de un fax y tiene tarifa plana y todo. Por sólo US $150 os la podéis llevar a casa. Ya basta de ir por la calle con esa pinta de hombre-lobo. Otros métodos de depilación prometen lo imposible, pero sólo HairyOut es eficaz contra el vello. Llamad ahora al 902666666. De regalo, una réplica del bigote de Julián Muñoz. (Promoción válida sólo hasta el día 1 de julio de 1922 - Gastos de envio, propinas, sobornos y accesorios aparte)
20150101
La verdadera historia de la prima de Riesgo
Son muchos los que han oído hablar de la prima de Riesgo pero muy pocos conocen la historia de esta chica. Riesgo era un alegre muchacho de Cortijares de la Alcayata, provincia de ningún sitio, porque el pueblo no salía ni en los mapas. Su infancia transcurrió plácidamente entre cabras y ortigas hasta que un día conoció a su prima. Era una malvada mujer que ya el primer día le robó un álbum de cromos de futbolistas, en el que sólo faltaba el cromo de Emilio Butrageño. Riesgo no lo sabía, pero ese cromo nunca se había editado. De hecho, Butrageño nunca había existido. La colección no podía ser completada y en eso se basaba justamente el negocio. Riesgo estuvo comprando tigretones hasta los 25 años sin que el 'buitre' apareciera por ningún sitio. Para poder seguir comprando tigretones, al final tuvo que cederle los derechos del álbum a su prima, la cual le prestó algunos dineros para poder seguir financiando su vicio. Su prima entonces privatizó el álbum de cromos, el cual comenzó a cotizar en el mercado secundario. Riesgo entretanto había engordado 30 kilos con tanto tigretón y tuvo que pedir dinero una vez más porque se habia enterado de que el famoso cromo también salía en los bollycaos. Todo era una chisme de su malvada prima, que le había hecho creer que si gastaba mucho en tigretones y bollycaos conseguiría por fin el maldito cromo. Pero Riesgo enfermó con tanta bollería industrial y el kioskero del pueblo comenzó a desconfiar de él. Le debía 50 tigretones del mes pasado y aún seguía pidiendo más y más. Al final tuvo que refinanciar sus tigretones privatizando las cabras, el botijo y un manojo de ortigas. Las dificultades de Riesgo eran cada vez mayores porque a causa de esas privatizaciones sólo conseguía pagar los intereses de la deuda que había contraido con su prima y con el kiosquero. Había llegado el colapso financiero. Todos los buitres de la comarca se enteraron de su penuria y se acercaron a él para que les vendiera su cuerpo a cambio de bajarle los intereses y de un bollycao caducado. ¡Y le exigían el pago en Phoskitos!
Al final, exhausto, tuvo que privatizar su alma y vendérsela a Satanás. Era lo único que le quedaba. La prima, en cambio, salía en el Hola, se había comprado un Porsche y dos casas en Marbella. Riesgo murió al cabo de pocos años y entonces fue cuando editaron el cromo de Butrageño.
20141225
Christmas song
Ian Anderson es quizás uno de los músicos que más ha influido en mi ideal estético de la existencia. Cuando era adolescente, su banda, Jethro Tull, era un monstruo que inundaba el mundo con una visión idealizada del mundo medieval. El tipo era un gigante escocés, medio trovador, medio clown, que entretenía a su público de una manera muy peculiar. Pero sobre todo era un supermúsico, que digo, era el Mozart del siglo XX. Lo que dejó este hombre a su paso durante los años 70's es música de calidad plus, cosa que en la mediocridad actual se puede considerar un lujo. Es un legado que no se le ha reconocido jamás. Pero basta con escuchar canciones como Salamander, Skating Away On The Thin Ice Of The New Day, Velvet Green o maravillosas ejecutorias de sentimentalismo visceral como One White Duck = Nothing At All para concluir que quienes recibimos la herencia de este genial músico escocés tuvimos una inmensa suerte. El buen gusto es un privilegio que no está al alcance de todo el mundo.
Jethro Tull se me escaparon en múltiples ocasiones. Unas veces fue porque habían pasado de moda, otras, porque me cogieron desprevenido. Finalmente, este pasado 7 de julio me pude encontrar finalmente con Ian Anderson. El hombre cuenta actualmente 71 años y ya no tiene la energía de antaño. Se presentaba con una banda muy profesional que le daba apoyo en todo momento. Ni que decir tiene que el sonido fue prácticamente perfecto. Pero aquel no fue el concierto de mi vida. La banda se perdió en un repertorio oscuro que no satisfizo mis expectativas. Además, durante toda la tarde cayó un intenso aguacero que dejó en el ambiente una sensación de tristeza. Ian Anderson parecía tener un pacto con los elementos, pues la lluvia se detuvo justo a la hora del concierto. La desangelada pista de tenis en Pedralbes donde estábamos tampoco ayudaba a crear una atmósfera más cálida. El único momento mágico fue cuando Anderson arremetió Songs from the Wood. A mi me hubiera gustado que siguiera un guión preestablecido en el repertorio acústico de la banda, pero no hubo suerte. Más de una vez he pensado en hacer la recopilación perfecta de los momentos acústicos de Jethro Tull, pero hace poco descubrí que esa recopilación fue editada en el año 2007.
En fin, amigos/as: os quiero desear unas felices fiestas con un tema de este genial músico. Se trata de un tema que refleja lo que es la Navidad o, al menos, lo que debería ser. Es lo mejor que os puedo desear a las puertas del futuro de mierda que nos espera.
20141221
The Church
...O DE COMO ACABÉ VISITANDO ASIDUAMENTE LA IGLESIA.
Las bandas de los 60's y 70's suelen tener un sitio en el altar de este blog, mientras se tiende a menospreciar e ignorar a los grupos de los 80's y posteriores. Hoy quiero hablaros de un grupo (un fabuloso grupo, de hecho) de los 80's del que me enorgullezco de ser fan desde hace muchísimo tiempo. Hace unos 5 años pude conocer el resto de su discografía y es sencillamente fantástica.
Se trata de The Church una banda australiana que con el tiempo ha acabado convirtiéndose para mi en lo mismo que los Kinks, los Beatles y los Byrds... Y cuando menciono a los Byrds no lo hago en vano, puesto que The Church bebieron intensamente de la ubre de la magnífica banda Californiana de los 60's.
Los conocí accidentalmente en 1983, con un fabuloso tema llamado Electric Lash. En aquella época estaba de tecno-pop y Spandau Ballet hasta el gorro y buscaba emociones nuevas. Grupo de paisajes sonoros y guitarras omnipresentes, The Church habían deglutido muchas de las influencias de los 60's para presentarlas con un sello personal. Su música tenía mucho de la neopsicodelia que estaba a punto de invadir el planeta de la mano de Rain Parade, REM y otras muchas bandas.Su música es psicodelia en estado puro. Búsca la espiritualidad, el trance, la más envolvente de las magias. Eso me quedó claro cuando escuché Seance, un fabuloso álbum que muestra unos años 80's diferentes a los de Tino Casal o los Thomson Twins, afortunadamente. Con estupendas canciones como Dropping Names, Electric Lash, Electric, intensas decargas como It does'nt change y Is this where you live? o psicóticos desvanes de desvaríos psicodélicos como Travel by through quedaba claro que aquella banda australiana iba a más.
Pasaron unos años en los que les perdí la pista hasta que un día ¡ZAS! (1988) The Church invadieron el planeta con Under the milky way, sobradamente conocido, por más. Curiosamente, a pesar de ser el tema que les dio mayor fama, no es su mejor tema, ni de lejos. El álbum se llama Starfish y contiene Antenna, quizás uno de los mejores temas de la década de los 80's. Desde hace unos años este grupo australiano y ha pasado a ser para mi una banda de referencia. No son tan efectistas como U2, grupo de la misma quinta, pero en cuanto les conoces un poco aprendes a respetarlos.20141214
El camión que quería dejar de ser un camión y coger el metro como todo el mundo
Frustrado ante su monótona vida, un camión experimenta un extraordinario proceso existencial. Harto ya de ir de la gasolinera al almacén cargado de paquetes de galletas y cereales, decide rebelarse contra su inevitable destino en un desguace.
*Nominada a la mejor película sobre camiones del Festival de Cine la Autopista del Guadalquivir.
20141208
The Kinks | When I See That Girl Of Mine
Hoy vamos con una canción de los Kinks. Es una canción tonta de Ray Davies, pero... ¡me encanta! Se trata del 4º corte del album Kinki Kontroversy, editado por los Kinks en 1965. El álbum contiene una poco brillante versión de Milk Cow Blues [poco, porque después de la que hicieron Chocolate Watch Band cualquier otra cosa se queda en nada], la balada Till the End of the Day, y otros temas reseñables como It's Too Late y You Can't Win. Según Wikipedia en el álbum participaron Ray Davies, guitarra, Dave Davies, guitarra solista y coros, Pete Quaife, guitarra/bajo y coros, Mick Avory, percusiones, Nicky Hopkins, teclados y Rasa Davies, coros.
The Kinks fue un grupo que vivía sumido en una mediocridad espantosa -todo hay que decirlo- pero el día que Ray Davies se levantaba de buen humor el resultado era notable:
20141202
Irving Fisher
Freaks dispuestos a dar la nota siempre los ha habido a lo largo de la historia. Pero si hay unos freaks que dan la nota más alta que el resto de los freaks, éstos son los economistas, unos señores que cansan total y absolutamente con sus predicciones totalmente erradas y, lo que es peor, con su rimbombante palabrería, unos frikazos que sería recomendable que alguien les ordenara callar. Naturalmente, siempre hay alguno que acierta algún resultado de la quiniela, especialmente los que están todo el día haciendo predicciones en los medios de comunicación. Es lógico que alguna acierten...Mi teoría es que hay una proporcionalidad alarmante en todo esto: cuanto mayor es la crisis, más hablan estos tipos. Muchas decisiones tomadas por consejo de estos lumbreras lo único que han hecho es profundizar más la crisis. Y, por supuesto, hacer más ricos a los que ya lo son. Fruto de este frikismo económico hoy presentamos a Irving Fisher, economista norteamericano afortunadamente fallecido en 1947. Este señor está considerado una eminencia, aunque solo desde el punto de vista teórico, virtual. Normal, porque la economía neoliberal es enteramente virtual. Autor del teorema de Fisher, de la ecuación de Fisher, de los paralelismos de Fisher, de la Carambola de Fisher -sí, también jugaba al billar- y de la Tontería de Fisher, este brillante analista de los mercados perdió hasta los calzoncillos en 1929. Solo unos meses antes vaticinó que todos los valores bursátiles habían alcanzado una "estabilidad permanente". En fin, una muestra más de que estos charlatanes no se diferencian en nada de los que se pasan el día analizando psicofonías. Yo tengo pruebas de que Nostradamus era mucho mejor que ellos. Sigamos sus consejos y fijo que el Fin del Mundo lo podemos dar por hecho.
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