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20160229

Cómo identificar a un gilipollas

Yo siempre he dicho que a quién inventó la palabra gilipollas deberían darle al menos el sillón 'g minúscula' de la Real Academia de la Lengua. Sí, porque esa palabra resume por si sola otras como estúpido, bobo, idiota, tonto, imbécil o todas ellas reunidas. Su sonoridad despreciativa es altamente explícita. La relación entre la falta de inteligencia o tener la poca existente localizada en las zonas erógenas está reflejada en otros idiomas. Expresiones como dickhead, testa di cazzo o tête de noeud hablan por si solas.
Sobre los orígenes de la palabra gilipollas hay varias teorías. La más popular relata la vida de un funcionario de Felipe IV, Don Baltasar Gil y Imón, quien a principios del siglo XVII acudía a todos los bailes de la nobleza con la pretensión de casar a sus hijas [pollas, según el argot de entonces], tres pendejas de escasa belleza y nula inteligencia. La "prensa" de la época bien pronto acuñó un término para dichas apariciones sociales, con la expresión Gil y pollas.

Esta teoría tiene serios detractores entre los lingüistas. Al parecer, la palabra gilipollas fue usada por primera vez en 1882 por Rodríguez Marín, lexicólogo especializado en Cervantes, y se popularizó gracias a Misericordia, obra de Benito Pérez Galdós. Sin embargo, los verdaderos orígenes de la palabra provienen al parecer de expresiones árabes como yihil o gihil, cuyo significado literal es bobo. 

Uso social

La palabra gilipollas creo que comenzó a usarse a nivel masivo a partir de los años 70´s. Si usamos la hemeroteca de La Vanguardia como test, observamos que dicha palabra no aparece escrita en dicho medio desde 1881 hasta 1980.
No es hasta su aceptación académica en los años 90's que esa palabra aparece en la fantástica base de datos del diario barcelonés.

Gilipollez y estupidez. Orígenes.

Idiota es una palabra derivada del griego ἰδιώτης. Su uso original se refería a un ciudadano privado y egoísta que no se preocupa en absoluto por los asuntos públicos. Es una definición muy acertada porque sólo un gilipollas y/o idiota y/o estúpido puede creer que sus asuntos no dependen de lo que ocurre en la sociedad en la que vive. En el año1300 d.C, aprox, el gilipollas/estúpido/imbécil fue definido en francés antiguo como idiote, reducido a una persona sin educación o ignorante. Otra definición muy acertada porque, un gilipollas es totalmente incapaz de obtener cultura, ni se siente motivado para ello. La falta de conocimiento es terrible porque convierte en gilipollas incluso a personas inteligentes que podrían aspirar a más.

La Leyes Fundamentales sobre la Estupidez Humana

Tratados sobre gilipollas no se han escrito muchos. Aparte de la genial película Idiocracia y del libro de Pino Aprile Elogio del Imbécil, el gilipollismo apenas ha sido tratado con el debido rigor científico. Quizás uno de los más importantes ensayos sobre el asunto es el del historiador y economista italiano Carlo Maria Cipolla, en su obra Allegro ma non troppo [1988] En dicho trabajo realizó un análisis económico, demográfico e histórico sobre la estupidez humana.
Yo siempre he pensado que un gilipollas/estúpido/idiota, etc es una persona capaz de causar los mayores estragos debido a su pobre intelecto irreflexivo. Un gilipollas supremo es el que sienta su culo sobre el botón de la bomba nuclear y aún así lo considera divertido. En resumen, un gilipollas puede causar más daño que un hijoputa.

Siempre me pasa lo mismo: lo que yo pienso ya ha sido pensado por otros antes. Pero dejemos el ego aparte. El trabajo de Cipolla aporta principios sobre la estupidez que cabe valorar. He aquí algunos de ellos.

Todo el mundo subestima el número de individuos estúpidos en circulación

Efectivamente. En cualquier organización, empresa, universidad, partido político, pueblo, sindicato, comunidad de vecinos, etc. el número de gilipollas es siempre superior al que se estima en un principio. Cuando se localiza a un gilipollas, siempre hay que pensar que hay uno o dos más.

La probabilidad de que cierta persona sea gilipollas es independiente de cualquier otra característica de esa persona.

Efectivamente. Al margen de la compasión que se debe sentir hacia personas cuya inteligencia es nula o muy limitada, lo cierto es que las "condiciones ambientales" pueden convertir en gilipollas a cualquiera, independientemente de su coeficiente de inteligencia. El régimen neoliberal totalitario que "disfrutamos" ha convertido en gilipollas a la totalidad de la sociedad. El condicionamiento mediático, de las marcas corporativas y la cultura del entretenimiento han supuesto un cataclismo cultural de tal envergadura que se necesitarán lustros para salir del pozo. La falta de conocimientos y/o cultura, y el poco interés para adquirirlos, es una de las constantes de cualquier gilipollas, en cualquier momento y en cualquier lugar.

Añado: ¿De qué se preocupa un gilipollas?

Sólo de lo más inmediato, de aquello que tiene delante de la nariz. Un gilipollas es totalmente incapaz de cualquier extrapolación filosófica o de analizar concienzudamente cualquier arista de la realidad. Los asuntos del trabajo, de la escuela, del edificio, lo que dicen las personas, las noticias del fútbol, celebridades, sucesos, asuntos de amor y cotilleo, o las compras en el centro comercial os ayudarán a identificar  a un gilipollas con suma facilidad.

Un gilipollas es aquel que causa pérdidas a otras personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo.

En efecto. De las decisiones y acciones de un gilipollas la única cosa que se puede esperar es que todo el mundo, incluido él mismo, salga perdiendo. Incluso un hijoputa es mejor porque al menos alguien sale ganando, que no es otro que él mismo.

Añado: ¿Puede un gilipollas ascender socialmente?

Pues claro. De la misma forma que una hiena tiene el instinto necesario para hallar su carroña en la sabana, un gilipollas dispone de un instinto similar para lamer culos, comer pollas, hacer la pelota y preguntar ¿qué hay de lo mío? Es un error pensar que una persona que goza de cierto status social es inteligente. Las personas inteligentes son lentas y tienen por lo general escrúpulos morales, de modo que a pesar de las ventajas de las que gozan gracias a su raciocinio muchas veces se ven relegadas por hienas de inteligencia muy limitada. El profesor Cipolla hizo estudios en muy diversos sectores de la población. Inicialmente afirma haber comprobado que entre los trabajadores "de cuello blanco" existía una considerable número de gilipollas y que esa fracción era mayor de la que esperaba. Resumiendo: el número y la proporción de gilipollas es exactamente el mismo, de forma proporcional y equitativa en todas las clases y estratos sociales

Cuidado con el ataque de un gilipollas. La Tercera Ley Fundamental de la Estupidez.

Los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido. Una persona inteligente puede entender la lógica de un hijoputa. Las acciones de éste siguen un modelo racional. Intentará arruinarte, romperte las piernas, secuestrar a tus hijos, etc. Él quiere ganar la guerra y obtener beneficios. Ciertamente, esto no es justo, pero es racional, y siendo racional, puede preverse. En definitiva, las relaciones con un hijoputa son posibles puesto que sus sucias maniobras y sus deplorables aspiraciones son previsibles y, en la mayoría de los casos, se puede preparar la oportuna defensa.  Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Una criatura estúpida nos perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo racional de prever si, cuando, cómo y por qué, un gilipollas llevará a cabo su ataque. Frente a un gilipollas, uno está completamente desarmado.

Añado: ¿Cuál es el método más sencillo para identificar a un gilipollas?

Fácil. Primero hay que elaborar una lista de gilipollas ya detectados. Segundo, hay que atenerse a que los gilipollas se atraen mutuamente. Ahí donde hay un gilipollas, siempre hay dos o tres más. Se atraen por una suerte de magnetismo estúpido. Así que, cuando tengáis dudas sobre si una persona es gilipollas, sólo tenéis que fijaros con quien se junta.

Según Cipolla, el grado de estupidez viene determinado genéticamente por la naturaleza pero no está asociado a ninguna otra característica de raza, sexo, nacionalidad o profesión. En eso no estoy nada de acuerdo, porque, como ya he apuntado anteriormente, hoy en día las cuestiones "ambientales" [mediáticas, publicitarias, ideológicas, de moda y de entretenimiento] tienen un peso considerable para que el número de gilipollas se haya multiplicado por 100 en los últimos 50 años.


20160224

Híbridos [#004]

Hoy os presento a Francis Bieber, el Papa-Pop
Se trata de un personajillo de la fauna mediática, patrocinado por Hollywood y Polvorones la Estepeña. Es un tipo con un tirón tremendo, tanto entre adolescentes con las feromonas desquiciadas como en viejas de 80 años que ya no tienen nada que perder. El atractivo de Francis no tiene límites. Una vez anunció su boda y miles de mujeres, esa noche, lloraron. 

[Un momento que me voy a reír en mayúsculas y en negrita: JA JA JA JA

Como cantante no vale gran cosa, pero su último concierto de hip-hop ultracatóloico [Vatikaning Rave] congregó a 50.000 fans en el monasterio de El Escorial. Su próxima aparición será en "Supervivientes: la isla rodeada de pirañas", donde se prevé que más de un famosillo vuelva a su casa por partes.

20160210

Pequeños y grandes cerditos

¿Habéis visto a los pequeños cerditos arrastrarse por la mugre? Seguro que los habéis visto: un pequeño cerdito sólo habla de que se acaba de comprar una funda para el móvil. "Comprar" es su palabra favorita.
Su vida es un cóctel de ignorancia, alienación y convencionalismos. Para todos estos pequeños cerditos la vida va de mal en peor, siempre con mugre en la que jugar. Su mugre es un marasmo de reality-shows, series de televisión, videojuegos, compras de fin de semana y espectáculos donde golpean una pelota. 
La vida cotidiana del pequeño cerdito se basa en la simplicidad y la reiteración. Un cerdito no tiene redención alguna porque siempre aspira a seguir siendo un cerdito. Un pequeño cerdito no duda en ponerse una camisa almidonada y una corbata para parecer un cerdito de los grandes. 
Nació para ser un siervo; desde la cuna hasta la muerte. Sólo consigue nadar, siempre, en la misma mugre.

¿Habéis visto a los cerditos grandes, con sus blancas camisas almidonadas? 
Son psicópatas inmundos que implantan su modelo para que los pequeños cerditos duerman felices, con esperanzas de “crecimiento” y de “ascenso social”. Hallaréis a los cerditos grandes removiendo la mugre para entretener a la chusma. Ellos fabrican los ídolos de masas para que la plebe aspire a ser de su misma clase. Los grandes cerditos siempre llevan la camisa muy limpia. Con la vida asegurada en sus pocilgas, no les importa lo que pasa fuera. En sus miradas falta algo. Sus rostros hablan por si mismos: son fríos y aterradores. Lo que necesitan es una buena paliza.

En todas partes hay montones de cerditos, que llevan vidas de cerditos. Podéis verles cuando salen a cenar con las cerditas de sus esposas. Empuñan tenedores y cuchillos para comerse el tocino. Es el mismo tocino que forma parte de sus vidas.

El White Album de The Beatles incluía este tema compuesto por George Harrison. Es una increíble canción con toques de clavecín y aire barroco, fruto de una época donde todavía existía una clase media ilustrada en el mundo occidental. Es una sucinta descripción de la relación subliminal entre las élites económicas y el garrulo abducido, ilusionado por ser "alguien".

En negrita, la letra beatle.

20160207

Especímenes de la sociedad moderna [I]: El taurinus indie

En las extensas praderas donde habita el Garrulus Sanguinarium Ibericus pueden hallarse las más insospechadas subespecies. Tal es el caso del taurinus-indie. Es una variedad poco habitual, cercana al taurinus flower-power, de la cual se diferencia por llevar tatuados hasta los folículos de los pelos del sobaco. La verdad es que se trata de una variedad poco prolífica, que tanto puede hacer acto de presencia en una performance tauricida como en un concierto alternativo. Su psique maltratada por los gintonics, dotada tan sólo de dos neurotransmisores hepáticos, y su tendencia a fumar trallos más largos que los de Bob Marley, forman un cóctel explosivo que hacen de esta variedad taurina un ejemplar de vida tan misteriosa como efímera. Al no llegarle suficiente riego sanguineo a determinadas zonas del cerebro, necesita tatuar su cuerpo con escenas de películas gore como "La Matanza de Texas" ("The San Isidro Massacre", en España) El taurinus indie se cree irresistible, pero lo cierto es que su sola presencia suele despoblar los páramos donde vive de otras especies, que huyen despavoridas ante la imagen del horror. Los naturalistas llevan años poniendo cámaras de video en la entrada de su guarida para saber lo que lleva tatuado en el culo.

20160204

The Bad Seeds | Taste of the Same

Hace 50 años se fabricó el pop más perfecto de la Historia. Hablamos de canciones que serán recordadas por siglos por su rico lirismo y su atmósfera emocional relacionada con el amor. Este tema lo escucharías mil veces y nunca cansa.

Es obra de The Bad Seeds, una banda de Corpus Christie, Texas. Fue en los lugares más insospechados de los EEUU donde se incubó la más original y hermosa música de garaje. El nombre de la banda no se debe confundir con los 'Bad Seeds' que acompañaban a Nick Cave en los 80's. Estaba formada por el guitarrista+voz Mick Taylor (no confundir con el guitarrista de los Stones), Rod Prince, guitarra solista, Henry Edington, bajo y Bobby Donaho, batería. En 1965 editaron este Taste of the same (El sabor de lo mismo), una muestra más de que el sonido de mediados de los sesenta, con su exquisita mezcla de melancolía y fuerza, sigue siendo insuperable por su originalidad. A destacar el gran partido que se saca de dos guitarras, un bajo, una batería y unos inigualables juegos de voces.

Es un temazo, fruto de una era musical inigualable. Probablemente, una de las mejores canciones de toda la década de los 60's.

20160127

The Jynx | Little Girl

HACE 50 AÑOS...   Cuando uno piensa que The Doors fueron -quizás- la banda más grande de la historia del rock, poco puede imaginar que unos cuantos meses antes de la fulgurante aparición en escena de la banda californiana, otros grupos pusieron la semilla que germinaría en el estilo Doors. Es posible que Morrison y Manzarek fueran inspirados por bandas anónimas de las que hoy nadie se acuerda. Es algo que se puede deducir fácilmente cuando se escuchan los dos minutos escasos de este rhythm'n'blues en miniatura. Es obra de la desconocidísima banda The Jinx. Tan desconocida, que no hay ni un solo rastro en internet sobre su historia. El tema, incluido en la recopilación Garage-Rock'66, es una demostración más de como en 1966 se fabricó el rock más fresco, espontáneo y brillante de la historia.

   

20160122

Jurassic Dance

Antes que Travolta, antes que Nureyev, antes que los bailes de las bodas de Canaán... existió el Bailongosaurius, un extraño pollo de dos metros de alto, antepasado de nuestras actuales gallinas. Según investigaciones del experto israelita Salomon Ben Tarao, esta subespecie del bailoceraptus tremens habitó cerca de Tel-Aviv, y puede considerarse el indicio más antiguo de la existencia del baile. Invento, por supuesto, de hebreos descendientes directos de Jacob. Tal como dice el Talmud: 

ריקוד. אני מבלה ריקוד היום. ובינתיים השכנים. הם לא יפסיקו להטריד. 

Traducción: Bailando, me paso el día bailando. Y los palestinos vecinos mientras tanto, no paran de molestar.

Después del éxito de su enésimo folletín sobre éxodos de judíos polacos, el director estadounidense Stephen Spilferg nos invita a pasar una agradable tarde en familia con las aventuras de esta gallinácea prehistórica. Estreno el 30 de febrero. 

20160118

"El Renacido", el pegote más grande de la historia del cine

El cine de aventuras contiene siempre un elevado grado de exageración. Los guionistas se esfuerzan en relatar espectaculares odiseas que muchas veces, analizadas detenidamente, son sencillamente delirantes. 

Es lo que ocurre con esta película. Está basada en la historia de Hugh Glass, un famoso trampero y frontiersman estadounidense, legendario por sus exploraciones en el Oeste durante los primeros años del siglo XIX. La acción se sitúa sobre 1820 en un campamento de cazadores de pieles. Los pegotes son de tal envergadura que hacen del guión una historia infumable: 

1º - El campamento es atacado por los indios pawnee en una auténtica orgía de violencia. Hay de todo: flechas, armas de fuego, dinamita, cañonazos, hachas, machetes, etc. No obstante, Glass y algunos compinches consiguen escapar con tan sólo unas magulladuras. [Bueno, vaaaaaa....]

2º - A bordo de una rudimentaria barcaza, marchan Misuri abajo hasta alejarse de los indios. Glass sabe que hay rápidos muy violentos más adelante, pues es el único que conoce la zona. Así que manda desembarcar en una ensenada del río. Algunos de sus hombres se enfadan porque consideran la decisión un error, dado que los indios encontrarán su rastro. No obstante acampan en un lugar del bosque y esconden las pieles que portan para volver a buscarlas más adelante. Y es entonces cuando Glass sufre el ataque de una osa grizzly. La osa le pega unos 7 zarpazos en el busto. En uno de ellos, le levanta del suelo casi un metro y le hace girar de espaldas. Amorrado contra el barro, nuestro héroe sufre otros tantos golpes de garra y mordiscos en el torso. Glass va cubierto tan sólo por una chaqueta de cuero, y la osa tiene dos patas delanteras, armadas con 10 afiladas garras de unos 7 cm. de longitud, que se impulsan con la fuerza de sus 400 kg. de peso. Tan sólo el golpe de un pata sobre el tórax te rompe las costillas.
[A ver quien sobrevive a esto...] 

Pero el ataque no acaba ahí. De repente la osa oye el gemido de su osezno y se marcha. Glass, que debería estar inmóvil y boquiabierto viendo su vida pasar hacia atrás en cámara rápida, carga tranquilamente su mosquetón, pues sabe que el animal volverá a rematarlo. Efectivamente, apenas un minuto después la osa cae de nuevo sobre él. Consigue dispararle en todo el morro, pero no la mata. Para nada: la plantígrada está furiosa, y esta vez el palizón incluye unos ochenta golpes de zarpa, y un número similar de mordiscos, sobre el dolorido cuerpo de nuestro protagonista. Al final ambos caen rodando por una pendiente de unos 25 metros y, llegados abajo, el cadáver de la osa, de 400 kilos, cae sobre él. [Digamos que este es el momento de llamar a un cura para que le dé la extremaunción a Glass, o directamente al enterrador... Pero no, estamos hablando de un héroe norteamericano encarnado por Leonardo di Caprio, por favor...] 

3º - Parte del grupo decide llegar hasta el fuerte para pedir ayuda. El pobre Glass está moribundo y no lo pueden transportar. Así que se queda a cargo de uno de los hombres que más le odia. Éste teme que los indios les den caza y quiere huir. Intenta estrangular a Glass, arrastra su cuerpo por el suelo y lo muele a palos. [Pero aún así sigue vivo, ¡increíble!] 

4º - Después de todo lo sufrido y relatado, aún hay más. Glass arrastra su cuerpo molido por el bosque y sobrevive gracias a una dieta de carroña a unos 20º bajo cero. Cualquiera que haya visto cuatro películas sobre Stalingrado sabe que un hombre en semejantes condiciones, y con semejante menú, debería morir de escorbuto, tifus, hipotermia, fiebres tifoideas o directamente de asco entre vómitos y violentas diarreas. [Pero los guionistas de esta peli van de sobraos y están dispuestos a todo...] 

5º - En un estado deplorable en el que debería haber muerto ya tres veces por lo menos, Glass arrastra sus huesos durante 25 km. comiendo a duras penas lo que se encuentra por ahí. Al final consigue llegar a orillas del Misuri y bebe un poco de agua. [Lleva 25 días con las heridas infectadas, sin beber agua que no contenga insectos muertos, y comiendo vísceras... ¡¡¡y todavía no le ha atacado una alimaña, un lobo, otro oso, ni ha visto sobrevolar los buitres sobre su cabeza!!! Alucinante...] Mientras lava sus heridas, que no son pocas, de repente se presentan allí, muy oportunos, los indios pawnee. Están muy cabreados porque los blancos han raptado a la hija de su jefe. Glass se sumerge en el agua, agarrándose a unas rocas, pero los pieles rojas le descubren. No le queda más remedio que abandonarse a la corriente del río. Con el cuerpo molido y el estómago revuelto, Glass es arrastrado por las turbulentas aguas unos cinco km. sin ahogarse para nada. [Llegados a este punto una persona normal habría muerto unas cuatro veces, pero estamos hablando de un héroe mítico del Far West, a ver...] 

6º - Al final Glass se encuentra con un indio solitario gracias al cual consigue recuperarse. Pero sus desventuras no han acabado. Unos forajidos franceses que vagan por allí robando y saqueando matan a su amigo indio y le persiguen por una estepa helada. Al final del camino, Glass y su montura caen por un precipicio de unos 75 metros de profundidad, sobre un colchón de frondosos abetos. El caballo acaba destripado en el fondo del barranco, pero Glass sólo sufre unas cuantas contusiones. Y encima como se hace de noche y hace un frío que pela, se desnuda, abre la panza del caballo y se mete dentro para no congelarse. [A estas alturas ya tienes dudas de si Glass no es Superman disfrazado... en fin] 

Este excepcional y pintoresco film de aventuras ha sido dirigido por el director mexicano Alejandro González Iñárritu y está protagonizado por el susodicho di Caprio, en el papel de Glass. Al parecer lo están nominando para el Oscar y todo. Yo, en lugar de "El Renacido" lo hubiera titulado "El Inmortal" o "El tío que tenía más vidas que un gato". 

La publicidad dice que la película está basada "en hechos reales" [¡Sí, hombre!].

20160111

David Bowie: el músico y el personajillo

David Bowie ha muerto y, lógicamente, ha desencadenado un alud de artículos y comentarios alrededor del mundo. La opinión pública mundial se ha rendido ante su tumba, pero yo voy a dar un visión diferente de este suceso.

Cuando hablamos de David Robert Jones (Londres, 8 de enero de 1947 - Nueva York, 10 de enero de 2016), nos estamos refiriendo a una persona dual. Por un lado, hay que reconocer a uno de los músicos más influyentes del siglo XX. Su discografía entre 1966 y 1972 hay que colocarla en un altar. El joven Bowie fabricó música pop inimaginable en el reino del mal gusto actual. Eran otros tiempos. Todavía existía una vanguardia intelectual de la clase media y trabajadora en los países occidentales que podía convertirse en palanca para un cambio radical de la realidad. Todo eso se lo cargó el binomio Reagan-Thatcher, mediante complejas artimañas de ingeniería social. Y muchos de estos personajes de la farándula pusieron su granito de arena en consolidar el asunto.

Resaltar al personajillo Bowie resulta inevitable. Desgraciadamente, gracias a su status de influyente figura de la industria del entertaiment ayudó a consolidar pautas de comportamiento y modelos de sociedad que resultan como poco pintorescos. Hoy en día estamos en pleno proceso de renovación de conceptos, en medio de una crisis de nuestra civilización. Muchos de los pecados del pasado son imperdonables. 

No voy a extenderme en los errores públicos de este personajillo ni en su contribución al modelo de sociedad que ha desembocado en la cloaca actual. No voy a relatar los tiempos en los que Bowie era una loca desquiciada calzada con unos leotardos de piel de tigre. Voy a pasar por alto cuando en 1976 declaró su admiración por Adolf Hitler y afirmó que lo que el Reino Unido necesitaba era un "líder fuerte". 
Eso son cosas privadas de su biografía apócrifa. Se las llevará a la tumba, con un poco de suerte...

Porque, a fin de cuentas, cuando la sociedad occidental se libre del lastre condicionante de este tipo de personajes, que la gente se acuerde únicamente de la música que le inmortalizó será lo mejor para su memoria. Si el fantasma de Bowie oyera esto tendría que entender que su paso por el mundo debería haberse limitado a grabar su música y dejarnos en paz con su "influencia estética" y "cultural". Un músico, un artista, debe limitarse a mostrar su obra. Sus "tendencias políticas y sexuales" al resto de los mortales nos importan un bledo.

La mejor expiación para David Robert Jones, en un día como hoy, consiste en recordar su obra musical. Sobre los aspectos extras de su vida pública y privada sólo cabe correr el tupido velo de rigor. Canciones como este Wild Eyed Boy from Freecloud, incluída en su genial obra Space Oddity (1969), son las que le harán pasar a la historia.
La canción habla sobre los disociados, los diferentes, los excluidos, los que son humillados, despreciados, los que sufren un trato diferente al resto, los que se sienten como que se les deja al margen, debido a sus "particulares condiciones". Es una maravilla, una obra de arte, que contó con los arreglos orquestales de Tony Visconti.

Escuchar las canciones de su primera época es siempre un placer.

20160102

The Evil | I'm Movin' On


50 ANIVERSARIO

Miami, Florida, 1966. Estudios Dukoff Recording. Sello Norton. Ese fue el lugar donde se registó un acetato muy apreciado actualmente por los coleccionistas de Garage-Punk'60's. Un auténtico temazo que se cuenta entre las preferencias de los aficionados a los sonidos macarriles de la época. Hace 50 años de eso, pero ahí sigue. Los antioxidantes de esta música son imperecederos. Ese sonido como grabado dentro de una lata de gasolina vacía y esas guitarras que son como aullidos de lobos siguen castañeando en la línea del tiempo. Nunca, ¡nunca!, la música pop había sido tan fresca, dinámica, espontánea y brillante. 

A pesar de tratarse de un poco más de pop de mierda, en este caso la mierda olía bien. Era música de chicos de la calle, que le cantaban a las chicas de su barrio. Era música escasamente controlada por la industria. Justamente lo que debería haber sido, siempre, la música pop.

La banda Evil se había llamado anteriormente The Montells, antes de dar a luz este fantástico I'm movin' on. El grupo estaba formado en ese instante [probablemente] por John Doyle - voz, Stan Kinchen - guitarra, Jeff Allen - batería, Mike Hughes - bajo y John Dalton - guitarra rítmica. Recogían influencias del R&B, del rock'a'billy y, como no, del freakbeat británico, en su versión más rocosa, de grupos como The Who, The Yardbirds o The Kinks.

En mi caso particular conocí este temazo gracias a la contundente versión de The Satelliters, a principios de los 00's. Es una versión que supera a la original, un auténtico bombazo de la banda alemana. [Escuchar]