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20090714

La jerga moderna de los años 80's

En los años 80's, a falta de ipods, cámaras, móviles y ordenadores personales, algunos teníamos que conformarnos con alguna foto esporádica del fotomatón del metro o de la boda de tu prima, cuando no escribiendo nuestra vida en una simple cuartilla. El bolígrafo y la máquina de escribir sustituían en cierta manera a la tecnología actual. Tengo la gran suerte de haber escrito ingentes cantidades de diarios, muchos de ellos de puño y letra, en los que narro mis aventuras cotidianas. Conciertos, chicas, marchas, amigos, aventuras, tonterías, etc. Si en aquella época hubiesen existido los blogs le llevaría unos mil post de ventaja a Chasky's Freaky Blog. Esas crónicas diarias, escritas por temporadas, son la fotografía del móvil que nunca existió. Me parto el pecho conmigo mismo, con lo que escribía sobre mis amigos, sobre mis aventuras con chicas e incluso con la música que escuchaba. Me parto el pecho con "entradas" donde, debajo de la fecha, pone: "Algún día tenía que ocurrir: tengo 24 años". Me quejo de lo viejo que soy y echo de menos la época de cuando tenía 19. Pero si hay algo con lo que me parto es con la jerga utilizada por aquel entonces, que continua en su mayor parte vigente:

Para salir de marcha se necesitaban unas libras. Siempre había algún pavo buitraker con mucho morro que te pedía una libra. Los makokis eran unos gilipollas muy pesaos. Colega, enrróllate, joder. Si un pavo no era legal, había mosqueo. En los antros mogollón de basca se fumaba un maid, un fly o un trallo. Las entradas con derecho a privar se conseguían por todo el morro. Los colegas trabajaban como mensacas, dando rulos con la moto o vendiendo costo. Curro no había mucho, así que todos los jóvenes sobrevivíamos haciendole la pirula a los viejos. Muchos habían hecho la mili en los paracas, pero otros consiguieron abrirse antes. Aquello de la mili era un mal rollo, una paranoia y una comida de tarro. Lo mejor para evitar las comidas de coco, los malos rollos y las paranoias era irse a dar un vuelto. Si te apalancabas en el keo te entraba el muermo y eso podía ser fatal. Quedarse a papear con tus viejos, que te daban la barrila sin parar, era ¡el horror! Te emparanoiabas mogollón si no te llamaba ningún tronko para ir a privar unos cubatas y descojonarse un rato diciendo paridas. Había que ir a ligar... lo que fuera. Me voy a ligar un walkman. Voy a ligar perica. Voy a ligar invitaciones para Studio 54. Voy a ligarme unos bombachos. He ligao un constipao de la hostia. Me he ligao a una tía que está muy buena. Ah, si: es la misma que me dijo que eres un pulpo. Esto solía ser una trola porque en los 80's las tías buenas estaban apalancadas en sus keos esperando que llegara un tío maqueao en plan principito azul. En los baretos sólo encontrabas adefesios pseudopunkis con el pelo tirao p'arriba o siniestras rellenitas con el pelo cardado. Las tías eran muy importantes, pero había una cosa que las superaba: el tocata y tu colección de discos. Había que ir con mucho cuidado a la hora de hablar de estos temas. Si venía un kumbayá y te decía que le gustaba Joan Baez podía considerarse muerto. El horror más horroroso era:
a/ amuermarse y apalancarse en el keo con los viejos
b/ volverse moña o maruixa
c/ no tener molla para irse de marcha
d/ que el vecino jipi pusiera a todo volumen a los Creedence Clearwater Revival
e/ que se rallara tu disco favorito de Aviador Dro
f/ acompañar al mercadillo a Ana Mª durante meses para que después se enrrollara con un jipi-kumbaya que trabajaba en la coixa-de-pensions.
Los 4 Arquetipos de los 80's: jipi-kumbayá, punk, mod-new wave y pijo de discoteca
Todos los modelnos cuidábamos mucho nuestro look y nuestro flequillo pero no éramos moñas. Que va, para nada. Qué partida de pecho. Había que dejarlo claro ligandose a todo lo que se pareciese a una mujer. Si un colega se buscaba un fiji con una petarda le poníamos verde. Todo lo que nos gustaba era TOTAL. Esto me mola, ¡es total! ¡es auténtico! ¡demasiao pal cuerpo! ¡qué wai! Si alguien que iba ciego te molestaba, le dabas el toque. Había demasiados colgaos por el mundo que iban de manguis. Te podían meter en un marrón. Se enrrollaban más que una persiana y todo era un rrrrrolllooooo macabeo pa sacarte la guita. Te daba mal rollo tanta comida de coco. ¡Qué horror! Una auténtica movida. Dos maderos te habían pedido el dni de camino a un antro. ¡Qué giñe! Una movida era lo que había ocurrido la noche anterior cuando sin darte cuenta te enrrollaste con una yonqui. ¡Qué flash! Una movida era lo que hacían unos colegas que se dedicaban a vender imanes de nevera por las casas... Todo, todo, todo era una movida.


20090623

Secuestradores de geriátrico

Estaban cansados de cobrar una pensión de 350 jeuros y de viajar a Lourdes con el IMSERSO. Según informa El Periódico de Catalunya, una horda de jubilados de entre 60 y 79 años, aburridos de jugar a la petanca, decidieron raptar a un jovencito de 56 años para sacarle la pasta. El bingo y las obras en la calle ya no les molaban como antes.
Aquí les vemos planeando su crimen después de darle de comer a las palomas

Después de trasladarle en un Simca 1000 con los amortiguadores cascaos durante 450 kilómetros y emborracharle con Veterano Osborne, el grupo de criminales de la tercera edad encerró a su víctima en un zulo y le molieron a palos, esperando que les revelara donde tenía escondidos los dineros, las joyas y la cubertería de plata de su abuela. El pobre joven de 56 años acabó con dos costillas rotas. ¿Es eso posible? Si. El primero que le pegó fue el viejuno de 79, que sufría una hernia discal, y todos los demás fueron dándole organizadamente en el mismo sitio. ¡Estos viejos de hoy en día!

Ver enlace: Una banda de jubilados secuestra y tortura a un hombre
Otros secuestros frikis: Pitbulls Mormones y Violaciones

20090605

Traffic - Paper sun

"Paper Sun" fue el primer single de la banda británica Traffic, lanzado al mercado en mayo de 1967 e incluido en su álbum "Mr. Fantasy". Con la eclosión del hippismo a las puertas, Jim Capaldi y Steve Winwood se marcan un tema lleno de colorido, con los correspondientes adornos hindús. El espíritu de la canción oscila entre la típica melancolía de muchos temas de los 60's y un aire despreocupado y lánguido. Una joya de la psicodelia:

20090531

Dread Zeppelin


Es una de las bromas más sonadas que ha habido en la historia del rock. Dread Zeppelin era un grupo americano que a finales de los 80's y principios de los 90's versionaba canciones de Led Zeppelín con ritmo reagge. Esto no tendría nada de particular de no ser por que el cantante de la banda era un tal Tortelvis (Greg Tortell), un tipo que iba disfrazado de Elvis y que hacía lo posible por cantar como él. Dicen que Robert Plant se sintió encantado con el experimento y dijo que Dread Zeppelin era su grupo favorito.

Esta banda dejó a su paso excelentes versiones de "Stairway to heaven" o "Black dog" que resulta imprescindible escuchar. Posiblemente experimentos como este nunca se volverán a repetir.

20090526

Erotismo en los 60's

Hace poco me regalaron el Volumen IV de la colección "Men's Magazine", que recopila portadas de revistas eróticas americanas durante los años 60's. Es un libro en tapa dura de la editorial Taschen que resulta interesante para observar las diferencias con el erotismo actual. En primer lugar, sorprende que en América preferían las mujeres más rellenitas y vulgares, en contraposición con el modelo anoréxico de Twiggy o Jane Birkin que regían en Europa. Un michelín de más e incluso un poco de celulitis no parecía importarle al consumidor de revistas eróticas. Muchas de las chicas no resultarían atractivas según los clichés de belleza actuales. Sospecho que el erotismo sesentero fluía en los senderos del amateurismo, pues las modelos que salían en portada no parecían profesionales. A diferencia de las actrices que hoy en día trabajan en la industria del porno, el erotismo de los 60's refleja una mujer más normal y cotidiana. El género obviamente tenía sus límites en cuanto a "contenido". El pubis era una frontera invisible que no solía traspasarse, pero los magazines ofrecían todo tipo de exhuberancias abiertas a la imaginación masculina. Curiosamente, las imágenes están llenas de ciertas dosis de fetichismo e incluso sadomasoquismo.

Aquí tenemos un clip con imágenes del libro, adornadas con el fenomenal "Action Woman" de The Electras, un grupo que practicaba buena música punk-rock en los años sesenta. La letra del tema dice: "Voy a encontrar una mujer de acción / antes de que pierda la cabeza..." No os lo perdáis.

20090520

Vicky Cristina Barcelona [is not] BCN

Hace unos meses vi la película de Woody Allen rodada en Barcelona y la verdad es que salí del cine bastante cabreado.

1º/ La película, aparte de demostrar que el pobre Woody chochea, es un reportaje turístico patrocinado por la Cambra de Comerç i Turisme de Barcelona con el fin de atraer hacia la city al turista con VISA XXL. De hecho, estuve el otro día en el Raval y en lugar de putas, yonquis y delincuentes estaba lleno de turistas anglosajones dejándose 50 euros por cabeza en restaurantes recién decorados. (Ni tanto ni tan calvo, como se suele decir)

2º/ El ritmo narrativo de la peli es infantiloide, ridículo y sumamente snob. Fulanito y Menganita se comieron unas ortiguillas de mar con litros de albariño blanco en un agradable restaurante y se lo pasaron de muerte antes de volar hacia Oviedo en la avioneta de un amigo. Resumen: somos felices en nuestra excitante vida, a diferencia del vulgo que trabaja de lunes a viernes.

3º/ En BCN todos somos multimillonarios y vivimos en la zona más cool de Pedralbes. Somos vecinos de la Infanta de Naranja y, aparte de no pegar golpe, nuestra única preocupación en la vida es lo mucho que nos pica la entrepierna. No es necesario aclarar que todos los barceloneses somos artistas ultrasensibles y que pintamos cuadros con el codo, eso si, con un gran sentido de la expresividad plástica.
Este cuadro lo hizo un niño barcelonés de 4 años embadurnando una radiografía del intestino grueso de su abuela.

4º/ Lo único positivo de la película es la participación de la guapísima Rebecca Hall, injustamente discriminada en el orden de reparto, cuando es una de las principales protagonistas. Aunque bueno, hay que reconcer que Scarlett tampoco está nada mal.
5º/ A Javier Bardem y creo que se les ha subido la fama a la cabeza. A ver si pisan con los pies en el suelo, que no hay para tanto. Si Hollywood fue capaz de darle un Óscar a Almodóvar por un bodrio como "Hable con ella" tampoco es de extrañar que se lo hayan dado a esta tontería de película.

20090517

Abba: la horterada que no acaBBa

Ya no cabe ninguna duda. El Festival de Eurovisión es un nido de horteras insufribles. El año pasado el cantante Chiquilicutre se encargó de hacer el ridículo antes, durante y después de la edición del festival. En aquella ocasión organicé junto a Chasky una anti-edición llamada "El Festival de Antivisión", con dos canciones horribles de la muerte. También me acordé del soborno del Generalísimo para que Massiel ganara en 1968, con una canción plagiada descaradamente del "Walk Away Renee" de Left Banke. Este año no tengo tanto tiempo, lo que no quiere decir que abandone mis cargas de caballería contra este inmundo espectáculo.
Abba: los horteras más chirriantes de la historia del pop

El grupo sueco Abba ganó el festival de Eurovisión de 1974 con una cancioncilla llamada Waterloo. Para ser honestos, se trata de un tema como mucho pasable. Hay que tener en cuenta que lo que vendría después sería muchísimo peor. Éxitos como "Voulez-Vous", "Chiquitita", Knowing Me, Knowing You, "Fernando" o "Mamma Mía" inundaron las ondas de noche y de día. Un auténtico martilleo para el pabellón auditivo. No sería de extrañar que las hayan utilizado en Guantánamo para torturar a los presos islámicos.
Un amigo mío se pasó toda la mili escuchando el puto "Chiquitita" y de vuelta a la vida civil se fue a unos grandes almacenes, compró el single, le pegó fuego y después se meó encima. Dicen los entendidos que el grupo sueco, al margen de sus grandes éxitos, tienen canciones desconocidas que demuestran su calidad como compositores. Pues lo siento, porque no pienso dedicar ni un solo minuto en investigarlo. En los años 70's existió mucha y muy buena música, pero desgraciadamente sólo estos horteras serán recordados. Su purpurina, sus zapatos de plataforma, sus ridículos peinados, sus líos amorosos y muy especialmente sus grandes éxitos han marcado con el estigma del mal gusto a los pobres años 70's. Eso por no hablar de la horrible legión de imitadores surgidos a partir de los 90's:








No tienen ninguna piedad con las orejas de la humanidad...
Para colmo, la cantante Nina, está representando desde hace meses el musical "Mamma Mía", basado en la música de ABBA. Por lo visto, esta tía no tiene suficiente con el daño que causó presentando el purulento concurso televisivo "Operación Truño".

20090430

El hockey, ese apasionante deporte

 
El hockey es un interesantísimo deporte que se practica con un palo muy largo. El público vibra de emoción al ver a los jugadores corriendo como deslomados, golpeando todo tipo de objetos. Se suelen utilizar pelotas de pequeño tamaño, discos de goma maciza, chirimoyas y hasta escarabajos peloteros. Todo depende del país y el grado de alcoholismo.

Es una mezcla de fútbol y golf en la que no está permitido llevar bombachos ni polos de marcas pijas. Los tangas de leopardo, están asimismo prohibidos. Como disciplina deportiva, no hace falta decirlo, el hockey es sanísimo, sobre todo para la zona lumbar. Personajes tan insignes de la sociedad como Quasimodo pasaron gran parte de su vida jugando a este magnífico deporte.

Como se ha llegado a decir en más de una ocasión, es falso que el hockey y la masturbación tengan un origen común. Estudios recientemente realizados han demostrado que el hecho de andar encorvado con un palo en la mano también era una costumbre del austrolopitecus. (La masturbación no se inventó hasta el siglo VIII d.d.Cristo, recordemos)
Chuck también estuvo un tiempo jugando a hockey

Teorías aparte, el hockey cuenta actualmente con un gran número de aficionados. Su gran versatilidad y muy especialmente, el hecho de poder ser practicado en cualquier momento y lugar, hacen de él un complemento ideal para hacer algo de ejercicio. Lógicamente, el hockey se adapta a todo tipo de costumbres y variantes. 
Pase de modelos con stick encima de un acantilado.
Una variante que sólo se practica en aquellas partes de Australia donde hay acantilados.

Las variedades que tiene son innumerables, pudiendo ser practicado sobre agua, hielo, patines, hierba, caballo, avestruz, elefante e incluso en la cocina, como ya se vio en un anterior post llamado Hockey Total. Es muy útil para sacar las patatas fritas del aceite hirviendo. Basta con fijar una espumadera con un tornillo al stick y así se pueden sacar de la freidora las cosas sin riesgo a salpicaduras. Su parecido con el fútbol y el golf no debe llevarnos a engaño. El hockey es mucho más antiguo que ambos, pues ya en el siglo III a.d.Cristo los jíbaros ya lo jugaban con cabezas reducidas. Es un deporte muy completo.

20090419

Por fin una procesión original


Una vez pasada la Semana Santa es hora de hablar de San Genarín. La noche del jueves al viernes santo de 1929, junto a las murallas de León, un vendedor de pieles de conejo que se hallaba orinando fue atropellado por el primer camión de la basura que existió en la ciudad. El tipo era una buena pieza, pues aparte de borracho y putero, se relacionaba con los elementos más fiesteros de la época. Lo que dio origen a su leyenda. Desde entonces, Genarín ha sido paseado en procesión todos los jueves santos, en la que se podría considerar la primera procesión pagana de España. Toda una burla a la mezquina tradición de las estatuas plagadas de claveles y a la burda emoción de las supersticiones más tontas.

Una tradición que vale la pena seguir. De hecho, se ha hecho incluo una película en su honor.

20090413

El definitivo triunfo del vinilo

En los inicios de todo, sólo existían la radio y el gramófono. Mucho ha llovido desde que en 1925 se prensara y comercializara el primer vinilo. Por aquel entonces, los discos pesaban media tonelada y giraban a velocidad de vértigo encima del plato. A partir de la Segunda Guerra Mundial es cuando verdaderamente la música se convierte en un artículo de consumo para las masas. Con el boom económico de los años 60's, los aparatos de reproducción comienzan a invadir nuestras vidas.

1967: Todo consistía en un sencillo tocadiscos, de plato pequeño, idóneo para poner singles. Los 60's fueron una época de sencillos (A+B), de ahí la comercialización masiva de modelos como este mítico Cosmos monoaural, cuya tapa servía también de altavoz. No obstante, una vez abierto el maletín, la longitud del brazo permitía también introducir un LP, aunque cabía por los pelos.

El tocadiscos y el vinilo bien pronto comenzaron a tener una dura competencia: LA CINTA DE CASSETTE. A principios de los 70's se empiezan a comercializar en España los primeros radiocassette mono. Sólo tenían una ventaja y es que se podían grabar canciones de la radio. Los aparatos de cassette, a pesar de que la oferta de cintas no fue en principio muy abundante, suponían una seria amenaza para el formato vinilo. Eran fácilmente transportables y muchos funcionaban también con pilas.


La respuesta del vinilo a este problema logístico consistió en la invención del comediscos, un aparatejo que sólo servía para poner singles y al que se puede considerar culpable de más de un millón de rayotes. No se llamaba 'comediscos' por casualidad: devoraba literalmente los discos, los cuales se introducían por una rendija. El hecho de poder llevarlo colgado como un bolso lo único que hacía era acelerar la defunción de los pobres discos.

Y para colmo, el sector cassette lanzaba al mercado modelos cada vez más pequeños. Los cassette mono de sobremesa se vendieron a millones y duraron por una temporada. Tenían la ventaja de ir con pilas, pesar muy poco y llevar el altavoz incorporado.

No obstante, tanto el formato cinta como el formato vinilo tenían un defecto: la limitada duración de las audiciones. Cada 20-30 minutos se tenía que cambiar la cara. De esta forma, durante un tiempo se popularizaron los magnetofones de bobina, rudimentarios, pero que al menos garantizaban horas de audición. Los problemas eran muchos: calidad de grabación y, sobre todo, el continuo encasquillamiento de la cinta en los cabezales.

Aún así, el tocadiscos era el reproductor preferido para los amantes de la alta fidelidad. A pesar de que no se podía transportar, un buen tocadiscos en casa era imprescindible. A mediados de los 70's y principios de los 80's todo el mundo tenía un tocadiscos estereo en su casa, con dos enormes bafles con cubierta de madera. Los más sofisticados, optaban por comprar la etapa de potencia, el amplificador, la radio y el tocata por separado. Son equipos que siguen estando muy bien valorados. Y para los problemas de duración de las audiciones, existía un tipo de tocadiscos que llevaba incorporado un brazo articulado bajo el cual se podían almacenar varios discos, que iban cayendo según el brazo fonocaptor llegaba a los surcos finales. Los críticos decían que ese sistema perjudicaba a los vinilos.
 Izquierda, plato con brazo articulado - Derecha, tocadiscos años 70's

Pero la guerra entre el vinilo y la cinta de cassette estaba lejos de acabar. El vinilo jugaba con el prestigio de su gran tamaño y de ir adornado con hermosas portadas, pero la cinta había apostado por su versatilidad y facilidad de transporte. El aparato de cassette sufrió un proceso de miniaturización que nadie se podía imaginar. El lanzamiento mundial del walkman en 1981 supuso todo un acontecimiento entre los amantes de la música. Andar por la calle oyendo música como si estuvieras en tu habitación era un invento similar a la rueda y el fuego. Todo el mundo se te quedaba mirando. En los primeros tiempos, un walkman costaba el equivalente a unos 500 euros actuales, pero pronto fueron bajando de precio y durante los años 80's todo el mundo tuvo varios (se rompían con mucha facilidad)

A pesar de todo, el mercado presentaba una gran paradoja. Los amantes de la música no compraban cintas de cassette originales, sino que continuaban comprando vinilos. Con ellos se hacían copias piratas, conectando el tocadiscos mediante un jack al nuevo invento de la industria: el radio cassette estereo. De esta forma, se podían ir escuchando por la calle recopilaciones en cinta, hechas a medida con los mejores cortes de los vinilos. Este tipo de piratería primaria tuvo su repercusión, con campañas como la lanzada en Gran Bretaña a principios de los 80's, cuyo lema era "Home taping is killing music" (Grabar en casa es matar la música) Para que se vea que la polémica que conocemos hoy en día viene de lejos.

El sistema consistente en grabar del tocadiscos a cinta de cassette virgen mediante un cable tenía un problema. Los murmullos de fondo, unidos al sempiterno desencaje de la endeble cinta continuaban dando más valor de reproducción al vinilo que al cassette. Quedaba claro que la cinta sólo servía para poder transportar música de un lugar a otro. Célebres son las imágenes de películas de los 80's en las que se ve a un negro con un radio cassette inmenso al hombro. Aparte del walkman, la industria del cassette también comenzó a sacar al mercado grandes y pequeños aparatos estéreo con los altavoces incorporados. La cinta de cassette parecía que se estaba comiendo el mercado, pero una vez más, los fans continuaban comprando vinilos de los que después se hacían copias piratas de mala calidad.

La multiplicidad de soportes y sistemas de reproducción requería un aparatejo si cabe más sofisticado. Escucharse un disco de arriba a abajo había pasado a la historia y lo que el público quería eran recopilaciones. Para ello, era preciso un sistema para grabar de disco a cinta, de radio a cinta o de cinta a cinta. Y de ahí nació la minicadena con doble pletina, que comenzó a comercializarse masivamente a finales de los 80's. Y con ella, vino un nuevo invento que intentaba abrirse paso desde hacía algunos años: el reproductor de CD. Las minicadenas iniciales incluían la opción de comprarla con o sin el lector de CD's. Como la gran mayor parte de la gente sólo tenía cintas y vinilos fueron muchos los que prescindieron del cd.

Entrados los 90's, muchos grupos continuaron publicando sus obras tanto en vinilo como en CD, hasta que al final el vinilo fue prácticamente desechado. Al parecer, salía bastante más caro y tenía costes adicionales de transporte y almacenamiento. Muchos fueron los que certificaron su muerte. La cinta de cassette, que había tenido un éxito fulgurante ante el vinilo, también tenía los días contados. La historia durante los años 90's se resume en la lenta implantación del nuevo soporte sobre los tradicionales. No hubo grandes novedades en cuanto aparatos de reproducción, a no ser la progresiva sofisticación de los aparatos portátiles de reproducción de cd's.

SIGLO XXI

Llegamos al siglo actual y con él nos hallamos ante un invento que ha revolucionado del todo la historia de los formatos, soportes y reproductores. El ordenador como reproductor de música y el almacenamiento en todo tipos de discos duros y periféricos ha propiciado por una parte una gran difusión de la música y por otra su práctica destrucción. El debate sobre las "redes de intercambio" pone al rojo vivo las polémicas de los años 80's. El nuevo formato digital se ha llevado por delante a la cinta de cassette, que dejó de fabricarse en España hace un par de años. Los reproductores de pequeño tamaño y gran capacidad permiten horas de audición con una calidad más que aceptable.

Sin embargo, en los últimos años se están oyendo muchas voces favorables a favor del vinilo. Son muchos los disk-jockeys, locutores de radio y expertos que indican que el LP tradicional tiene mayor calidad de audición. Charlie Faber, disk-jockey de "Radio 3" dijo hace algunos años que no se puede comparar la calidad de sonido de un vinilo con la de un cd. Esto tiene una explicación científica, según La Historia del Vinilo:


"Muchos serán quienes se pregunten cómo puede resultar mejor el sonido de un giradiscos que el de un reproductor de CD. Pero la razón es bastante simple, dado que lo más importante reside en la naturaleza del sonido, y sólo después, en la calidad del soporte. El sonido de un disco de vinilo es analógico desde la fuente hasta la salida; no experimenta cambios de onda decisivos en un buen equipo. La información sonora de un compact es, en cambio, digital. Al salir, se debe convertir nuevamente en analógica y, para ello, ha de reducir las curvas originarias de sonido a 0 y 1, con lo que se pierden matices. Quizás sea esa la razón por la que, el pasado año, Sony/Philips lanzó la idea del reproductor de CD Super Audio, con el reclamo de que el sonido poseería «la misma calidez del vinilo".

 Diego A. Manrique también se refirió a este tema en un artículo en "El País", con el sugerente título de El futuro será primitivo:

"Las discográficas siempre aspiraron a simplificar su modelo de negocio. Conspiraron para cargarse el single por poco rentable. Y reemplazaron el disco de vinilo por el CD. Felizmente, el vinilicidio no se consumó. Los dj se resistieron a perder su soporte favorito y la demanda creció con las tropas retro, los amantes del beat, el soul, el punk. Ahora el vinilo es tendencia. Hasta las multinacionales vuelven a prensar y comercializar vinilos".

Un gran debate se abre con todo esto, mientras la industria continúa pensando en la mejor manera de dificultar la piratería. Tampoco pueden olvidar que la edad dorada de la música va acompañada de un vinilo con una hermosa portada. ¿Va a volver el vinilo?