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20100210

The Mokingbirds

Vamos con otro tema de 1966. Esto sólo puedo calificarlo de IM-PRE-SIO-NAN-TE. Una obra maestra del rock de los 60's. Pero, ¿quiénes son estos Mockingbirds? Lo único que sabía de ellos es que aparecen en la inefable colección Nuggets y poca cosa más. Investigando un poco, me topé con un nombre: Graham Gouldman. ¿Y quién es este tipo?". Pues leyendo su biografía, se trata de un prodigio de la naturaleza.
Era mod, sin duda.

Nacido en 1946, con sólo 19 años ya estaba formando bandas de rock. Bandas de rock de judíos de Manchester, para ser exactos. Y fue aquí donde nacieron los Mockingbirds. En 1965 publicaron "You stole my love", otro pedazo de tema. Y en 1966, este "How to find a lover", uno de mis temas preferidos desde hace mucho tiempo. Por un lado es 'beat', por otro mantiene una tensión en plan mantra hindú y en definitiva acaba siendo una pieza de garaje muy convincente. ¿Qué más se puede pedir?

Si leéis la biografía de Gouldman en Wikipedia os quedaréis de piedra. El tipo era un cotizadísimo músico de estudio que escribió canciones como "For Your Love", "Heart Full of Soul" y "Evil-Hearted You" para los Yardbirds, "Bus Stop" y "Look Through Any Window” para los Hollies, "No Milk Today" y "Listen People" para Herman's Hermits, "Pamela, Pamela" para Wayne Fontana & the Mindbenders, "Behind the Door" para la re-reconstruida Cher y "Tallyman" para Jeff Beck. Sorprende sobre todo que los Yardbirds necesitaran de composiciones ajenas, habiendo tenido entre sus filas a primeros espadas como el propio Beck, Jimmy Page o Eric Clapton.

Al parecer Gouldman no tenía bastante con esto. En 1973 formó 10 CC, una banda harto conocida por romper las lstas con "I'm not in love" en 1975. Es un temazo de una belleza inaudita, versionado hasta la saciedad. El propio Gouldman, junto a Eric Stewart, se encargó de componerlo.

20100201

The Psychedelic Furs | Pretty in pink

Este es un homenaje a uno de mis grupos favoritos de los años 80's. En pleno desconcierto after-punk esta banda tuvo la virtud de desenterrar un viejo término olvidado: psicodelia. A mediados de la década los más recónditos recuerdos de infancia comenzaban a aflorar en la memoria. El punk y su intransigencia hacia todo cuanto oliera a jipi llevaba ya tiempo criando malvas y entre una cosa y otra habían pasado la new-wave y el primer revival mod. El agotamiento de ideas de la posmodernidad, aquella turba de snobs de cuya gruta salieron eminencias de la sociedad como Ágata Ruíz de la Prada, era una realidad a todas luces. La creatividad de los ochenta se había agotado y la década miraba hacia el pasado. La modernidad se arrastraba con las pilas agotadas y lo más vanguardista era y lo seguiría siendo en el futuro, el viejo remache guitarrero de la Velvet Underground. Los Psychedelic Furs, ciertamente, tenían tanto de psicodélico como un cucurucho de nata, pero tuvieron la virtud de bautizarse con una palabra mágica. Como grupo practicaban una música de cuño personal entre cuyos títulos memorables se encontraban temas como India, Love my way, Blacks Radio, Here come cowboys, Forever now, My time, Mr. Jones y un sinfin de temas que jalonaron una magnífica carrera. Seguramente el cantante de este grupo, Richard Butler, fue creado con células clonadas de David Bowie, pero esta banda, en definitiva, creo yo, es una gloria de los años 80's. Su tema estrella fue Pretty in Pink, una de mis canciones preferidas de toda la vida.

20100124

Vida animal

Este es un homenaje a un grupo al que durante mucho tiempo tuve en muy poca consideracion por culpa de The House of rising sun. Esta era una canción de ligero aire spaguetti western que los insufribles kumbayas de por aquel entonces machacaban con sus guitarras alrededor de una hoguera en sus excursiones con los boy-scouts.

Tuvo que pasar algún tiempo para que me diera cuenta de que The Animals eran un pedazo de banda de rythm'n'blues y que aquella cancioncilla era la más insignificante de todo su repertorio.

"It's my life" es sin duda uno de los temas memorables de los 60's. Es una canción llena de variables de cierto desarrollo dramático en ciertos momentos, que al final explota en un estribillo triunfal con la debida reverberación. Y como no podía ser de otra forma, otro tema de 1966, un año que se ha convertido en "el año estrella" de este blog. Ni jipi, ni yeyé. Eso fue 1966. Un término medio, un equilibrio perfecto entre dos eras.

20100109

The guns of Brixton

The Guns Of Brixton by Clash on Grooveshark

Brixton es un área del sur de Londres famosa por su composición multirracial y su conflictividad social. Los disturbios fueron frecuentes en 1981, 1985 y 1995. Actualmente un 24% de la población es de ascendencia africana o caribeña. La revuelta de 1981 fue un enfrentamiento entre la Policía Metropolitana y los manifestantes en Lambeth, al sur de Londres, entre el 10 y el 11 de abril de 1981. Los disturbios principales se produjeron el 11 de abril y fueron bautizados por la revista Time con el nombre de Bloody Saturday. 280 policías y 45 amotinados sufrieron lesiones de diversa consideración, más de un centenar de vehículos fueron quemados, incluyendo 56 furgones policiales y cerca de 150 edificios fueron dañados, treinta de ellos incendiados. Hubo 82 arrestos. ¿Los motivos? Evidentes: el duro reinado económico de la Bruja de Hierro y la brutalidad policial. 
 
A finales de 1979 el bajista de The Clash, Paul Simonon, compuso The guns of Brixton, incluido en el magnífico álbum London Calling. De alguna manera, se adelantó en dos años a estos disturbios de 1981. Él se crió en ese barrio y conocía bien las circunstancias sociales que en él imperaban. Es una canción que ha sido calificada como uno de los mejores temas de reggae de todos los tiempos. Tiene como protagonista a un rudeboy paranoico que tiene constantes problemas con la ley. 

Como se puede ver, una vez más, las palabras rudeboy y reggae [jamaicano] aparecen juntas en la música pop, no a principios de los 60's durante la era Mod, sino a finales de los 70's, en la época del postpunk y la New Wave [1979] Es un tema que hemos discutido por aquí en múltiples ocasiones. La leyenda que dice que MOD=SKA=RUDEBOY=SKIN se fraguó en 1979 y los ejemplos están a la vista.

20091121

ANDREA VERCESI: Salamander

Clic aquí para escuchar audio

Andrea Vercesi nació en 1975 en Broni, provincia de Pavía. Es, básicamente, un autodidacta multi-instrumentista. Sus principales instrumentos son la voz y la guitarra, especialmente la guitarra acústica. También toca guitarra eléctrica, bajo, mandolina, flauta, teclados, batería y percusión. En 1997 descubrió Jethro Tull y el genio de Ian Anderson. Es lo que tiene nacer tarde. En 2006, sacó dos álbumes de tributo a Jethro Tull ("Velvet Green" y “Litlle Tribute To Jethro Tull”) Acabo de descubrirlo y verdaderamente me he quedado impresionado con su versión de “Salamander” de Jethro Tull. Recomiendo ver el video y sobre todo observar la compleja cantidad de acordes, tablaturas y punteos que ejecuta sobre e mástil de la guitarra. Cada día estoy más convencido de que en los 70’s existían músicos con una capacidad técnica y creativa totalmente inasumible para los artistas actuales.

Ver “Salamander” versión Andrea Vercesi en Youtube

Andrea Vercesi Myspace

20091113

Siete tesis extraterrestres

Preferiblemente VER: Desmontando el mito Extraterrestre

¿Existen los extraterrestres o son un invento de 4º Milenio? Y si existen... ¿cómo son? ¿De donde vienen? ¿Adónde van? ¿A qué dedican su tiempo libre? Para aclarar semejante misterio se pueden esbozar al menos 7 tesis:

Tesis 1 (Los extraterrestres están entre nosotros) - Son una raza tecnológicamente avanzada que tuvo que pirarse de su mundo original porque las retroexacavadoras se rebelaron contra ellos. Su planeta tenía más agujeros que la vena de un yonqui. Toparon con la Tierra y la convirtieron en un prostíbulo. Y obviamente se quedaron a vivir. Pululan entre nosotros y manipulan nuestros asuntos. Políticos, famosillos, mecánicos... todos somos sospechosos de ser alienígenas.

¡Cuidado!: algunos de ellos se hacen pasar por freaks !!

Tesis 2 (Los extraterrestes van plantando semillitas) - Son humanoides cuya misión ancestral es crear modelos de vida similares al suyo a lo largo del espacio sideral. Su relación con la Tierra es superficial. Se dedican a observar fríamente lo que ocurre, de la misma manera que un científico observa la formación de una colonia de bacterias dentro de un tubo de ensayo. Con nosotros van camino del fracaso.

Tesis 3 (los extraterrestres son chafarderas y porteras) - Son auténticos degenerados que vienen de vez en cuando a La Tierra a chafardear y a reírse de nosotros. Para ellos la Tierra es como "Salsa Rosa". La televisión de su planeta nos retrata como retrasados mentales. Es frecuente verles por aquí haciendo bromitas con la cámara oculta. Qué mala gente.

Tesis 4 (los extraterrestres no son personas) - Hay extraterrestres, pero no tienen forma humana. Pertenecen a modelos morfológicos tan distantes y distintos que apenas nos los podemos imaginar. Su sistema sensorial es completamente diferente al nuestro. Allí donde nosotros vemos una salchicha, ellos ven un fax. Imaginemos una cultu­ra de seres gaseosos, minerales o, incluso, de sondas electromagnéti­cas. ¿Para qué perder el tiempo hablando con una piedra pómez?
Dos perchas de Andrómeda luchan a muerte con sus espadas láser

Tesis 5 (los extraterrestres son bichos raros) - Gallinas, zebras, abejorros, lagartijas, topos, iguanas o directamente ratas. Cualquier animal puede estar por encima de Belén Esteban en la escala evolutiva. Quien se crea que los alienígenas tienen siempre una forma humanoide, va bien apañao. Cuidadito con las visitas al zoo: puede que los bichos raros tengan ya una tapadera en nuestro planeta. Lo de "V" era una mentira, lo sepáis. Cucarachas como Alien o arácnidos como los de Starship Troopers son de lo más probable.

Tesis 6 (los extraterrestres viven muy lejos) -Existen los extraterrestres, pero viven en el extrarradio del universo. Ni ellos saben que existimos nosotros, ni viceversa. Es imposible ir a visitarles sin un medio de teletransporte molecular como el de Star Trek. Mejor lo dejamos para dentro de cuatro milenios. 


Tesis 7 (No hay extraterrestres) - Esta tesis se bifurca en dos opciones: A/Los extraterrestres no existen en absoluto. No son más que una trola urdida por Cuarto Milenio y Carlos Jesús para estafar al mundo. B/ Estamos solos en el Universo. No hay ninguna "inteligencia" aparte de nosotros. Ya es tener mala suerte.

20091108

Brighton 1964

El “movimiento mod” fue tema de debate en Solomillo London hace unos meses, en medio de una agria controversia. La supuesta relación del movimiento mod con el ska y los skin-heads es una exageración calenturienta que surgió en fecha muy posterior al momento de los hechos. El debate fue violento, pero todo parece indicar que las palabras ‘skin’ y ‘ska’ tienen una muy tenue y muy lejana vinculación con los mods de los años 60.

Buscando en fuentes históricas de la época, nos centraremos en las crónicas que el diario "La Vanguardia” publicó en 1964 sobre los combates entre mods y rockers. Es la visión de un diario conservador en tiempos de Franco, poco específico en la materia, pero al menos es un documento “in situ”, ajeno a distorsiones historiográficas y manipulaciones a posteriori. Como se podrá comprobar es una visión útil y muy concreta de la realidad mod.

El 4 de abril de 1964 el corresponsal de “La Vanguardia” en Londres publicaba una crónica en la que hacía mención a un nuevo fenómeno social surgido en Gran Bretaña: el de las bandas de motoristas vandálicos. El diario conservador hacía mención a los disturbios ocasionados por dos bandas de motoristas enemigas: “mods” y “rockers”. Era quizás la primera vez que la prensa se hacía eco de la palabra “mod”. El fenómeno había surgido en Gran Bretaña después de que unos miles de jóvenes destrozaran literalmente varias poblaciones costeras del sur de Inglaterra. Así lo relataba:
“Nunca había sucedido nada semejante. La ciudad fue tomada al asalto: cerca de mil motoristas irrumpieron en ella y aterrorizaron a sus habitantes. Hubo escaparates rotos, coches volcados, cafés destrozados, guardias agredidos, ciudadanos golpeados hasta el máximo. Fue como un súbito huracán".
"Clacton-On-Sea se estremeció hasta sus cimientos. Todo comenzó en un restaurante. Un grupo de jóvenes motoristas entró en él y armó un barullo. El dueño del establecimiento rogó a los gamberros que abandonaran el local. Y unos segundos después se desencadenó una lluvia de golpes. Se presentó la policía, y la lucha creció en proporciones. Las peleas corrieron como la pólvora. En un abrir y cerrar de ojos hubo carreras y bofetadas por toda la ciudad. Y cuanto más se esforzaba la policía en restablecer el orden, más motoristas llegaban a Clacton y mayor era la confusión Los gamberros parecían poseídos de un furor devastador, incontenible. La gente de Clacton estaba literalmente aterrorizada".
Un mes y medio después (19 de mayo de 1964), el corresponsal de “La Vanguardia” volvía a narrar nuevos enfrentamientos entre mods y rockers:
"Mods y Rockers han vuelto a las andadas en otras dos ciudades costeras: Margate y Brighton. Se calcula que han intervenido unos seis mil, con las consiguientes peleas entre ellos, el choque con la policía y los daños materiales. Sin embargo, a pesar de la gran mayoría de enormes titulares, la Prensa esta mañana no podía citar ni un caso de que un «Mod» o un «Rocker» hubiese salido maltrecho, aunque dos policías resultaron ligeramente heridos o contusionados. El fenómeno estalló, y adquirió resonancia internacional, hace algo más de un mes en la ciudad costera de Clacton. Dos especies de jóvenes, los «mods» y los «rockers», la invadieron, lucharon unos con otros, y con los policías y contra la ciudad y sus ciudadanos. A más de ser unos gamberros, la cuestión estriba en que «mods» y rockers» no se pueden ver, mejor dicho, verse sí, pero esto les basta para entrar en faena".

En Solomillo London algunos se emperraban en constatar los “orígenes proletarios” del movimiento mod, cosa que no cuadra demasiado con la descripción de los cronistas de la época:
 "Los jóvenes motoristas ingleses se dividen en dos grupos: «mods» y «rocker. Los primeros cabalgan en motocicletas de tipo italiano; los segundos, en motocicletas de motor más potente. Aquéllos visten camisas de cuello alto, calzan zapatos de puntera afilada y peinan largas guedejas. Los jóvenes atildados pasan sus vacaciones en el continente —Italia, en especial— y traen a la isla modas y modos nuevos. Han sido detenidos más de cien gamberros y parte de ellos ya han sido condenados a pasar unos meses apartados de la sociedad o a pagar fuertes multas. Un detalle: un chico (mod) de 18 años, multado por casi 13.000 pesetas, ha pagado allí mismo firmando un cheque".
Esto es lo que llamamos sin duda un proletario. Sólo como curiosidad, el diario “La Vanguardia” costaba en 1964 2 pts. (precio actual 1.5 € = 250 pts.) Calculando que ([si] 2 ---> = 250 ; 13.000 ---> = x / 166.386 [€] = 9.766 €), en resumen, nuestro caballerete mod acabó pagando una fianza de casi 10.000 euros. Este célebre suceso del pago de la fianza sale reflejado en Quadrophenia, el film de 1979, protagonizado por el personaje que encarna Sting

Estos (los rockers), por su parte, van enfundados en zamarras de cuero y calzan botas altas. Su color preferido es el negro. Los «mods» y los «rockers» se odian a muerte. Nadie sabe por qué. En Clacton no sólo se peleó contra la policía, que era el objetivo común, sino que al parecer el odio entre «mods» y «rockers» pasó repetidas veces del plano de los sentimientos al terreno de los hechos. Sucedió, empero, que cuando un «mod» no encontraba a un «rocker» ni a un guardia, la emprendía contra el primero que se le presentaba. Y otro tanto hacía el «rocker» que no hallaba a ninguno de sus dos enemigos naturales. Los «rockers» visten de cuero negro y cabalgan en motos potentes. Los «mods» (…) se atavían según la moda juvenil al uso y circulan en vespa. Se dice que los «mods» son más refinados que los «rockers», en el sentido de que han prescindido de la cazadora de cuero, lo cual supone un adelanto.
En el anterior debate, algunos insistían en calificar como ‘mod’ cualquier cosa o persona, independientemente de su ciudad de origen. El corresponsal de La Vanguardia recalca:
"(…los mods) Sobre todo son de Londres, donde por la noche se concentran en Soho y donde se les puede contemplar hasta la saciedad (en) la vida nocturna londinense. Dejando a un lado que les desagrada llevar el pelo corto (…) diríamos que el denominador común entre «mods» y «rockers» es un aire que, en definitiva, no es muy estético”.
Obviamente, un diario conservador español en tiempos del franquismo abominaba de mods y rockers, sin hacer ni una sola mención a la música; lo que, de todas formas, sirve para hacernos una idea de quienes eran aquellos jóvenes. Lo curioso es como enfoca el periodista el tema del abuso de anfetaminas. Es desternillante:
“También se les caracteriza porque toman unas píldoras conocidas aquí con el nombre de «corazón de púrpura». La verdad es que tales píldoras no son más que la vulgar simpatina, esa droga que tanta gente normal ha tomado antes de unos exámenes. Lo malo es que aquí las emplean para poder divertirse, y en grandes cantidades, cincuenta píldoras por ejemplo”.
Dios mío ¡!! Cincuenta anfetas en un día!!!
"Este bonito nombre de «corazón de púrpura» no es el título de una novelita sentimental, sino la denominación popular de unas píldoras. Se trata de un estimulante que suele recetarse para combatir el decaimiento, el cansancio o el sueño. Los camionistas que hacen largas tiradas de carretera toman a veces esas píldoras. Y otro tanto hacen en ocasiones quienes están obligados a hacer un trabajo extraordinario y no se sienten con fuerzas para ello. Los gamberros ingleses han descubierto que esas pildoras pueden producir un efecto parecido al de ciertas drogas. Los médicos suelen recetar dos al día. Y determinados gamberros se toman cincuenta, ochenta o cien".
Al parecer los efectos de las pirulas eran devastadores:
“Uno de esos desgraciados me decía ayer que en cierta ocasión consiguió estar una semana sin dormir. Era un muchacho de dieciocho años, de ojos hundidos y belfo caído. Tenía las uñas comidas. Tartamudeaba. Según él, lo importante de esas píldoras es que hacían desaparecer sus inhibiciones. Parece ser que en su estado natural muchos de esos jovencitos de aspecto estrafalario y agresivo no son más que tímidos corderos. «Sólo cuando he tomado unas cuantas píldoras puedo expresar mi personalidad a través del baile», me dijo un chiquillo de dieciséis años. A veces, sin embargo, los corderitos se convierten en panteras.”
Después de un sinfin de pruebas irrelevantes, este es el primer documento histórico de un observador situado en primer plano en el espacio y en el tiempo. Esto es Historia narrada en el lugar de los hechos. 0 (cero) referencias al ska y 0 (cero) referencias a los skin-heads.

20091031

Pink Floyd | Lucy leave

Antes de llamarse Pink Floyd, esta mítica banda británica cambió de nombre al menos en cuatro ocasiones. Entre sus inicios en 1964 y la entrada de Syd Barrett en el grupo en 1966 hubo muchos cambios en la formación y en la orientación musical del grupo. Roger Waters fue el responsable de que Barret ingresara en The Abads, que así se llamaban por aquel entonces, pese a la opinión contraria de los otros componentes de la banda. Sus primeros conciertos atrajeron la atención de un pequeño estudio de Cambridge, el cual editó una pequeña tirada de su primer single. Estas primeras grabaciones crearon una aureola de grupo underground gracias a la cual pudieron dar unos cuantos conciertos en el mítico club UFO.
Como es archisabido, el nombre del grupo es una fusión de los nombres de Pink Anderson y Floyd Council, dos artistas de R&B americano. El primer tema editado por PF fue un clásico del R&B: I'm a King Bee. La cara B sería Lucy Leave, una demostración de rock de garaje que puede extrañar a cualquier fan que sólo conozca la faceta sinfónica de la banda. Un auténtico placer.

20090829

Head Party




En 1968, The Monkees llevaban dos temporadas con su serie de TV en la NBC. El contenido de la misma, música aparte, era un inocuo y muy divertido mensaje anti-establishment. Musicalmente el éxito les había llegado durante 1966-1968 con una docena de canciones: Last Train to Clarkesville, I’m a Believer, Steppin’ Stone, A Little Bit Me, A Little Bit You, Pleasant Valley Sunday, Words, Daydream Believer y Valleri, entre otras. En 1967 The Monkees vendieron más discos que Beatles y Stones juntos. Pero había un pequeño problema. Eran un grupo de plástico creado exclusivamente para un público prepúber. Contaban con un fantástico staff de compositores a sueldo, entre los que se encontraban Carole King, Neil Sedaka, Neil Diamond, Tommy Boice y Bobby Hart. Pero eran más falsos que un billete de 30 euros. La "banda" no resistía las mordaces críticas conforme a que no sabían tocar. Y la demanda del mercado exigía que aparecieran en directo. Consiguieron a duras penas convertirse en músicos e incluso se fueron de gira por Gran Bretaña en compañía de Jimi Hendrix.

Debido a todas estas presiones el grupo se fue fragmentando. Se perdió la camaradería que los unía contra la mano de hierro de su manager, el tirano Don Kirshner. El cuarteto se venía a abajo y para salvar el barco se les ocurrió que podrían rodar una película, según el patrón de A hard day's night de The Beatles.

El resultado fue Head, una comedia musical lanzada por Columbia Pictures en 1968. Fue escrita y producida por Bob Rafelson y Jack Nicholson. Rafelson se encargó también de la dirección. La película cuenta en su reparto con Victor Mature, Jack Nicholson, Annette Funicello y Frank Zappa, entre otros. También aparecen en pantalla Dennis Hopper y el coreógrafo Toni Basil.  

Head comienza con la inauguración de un puente. Un político local lucha desesperadamente con un micrófono que carraspea y se acopla. En vano, intenta dar el discurso de inauguración ante la desesperación de los presentes. Al ir a cortar la cinta roja con sus tijeras, un tipo con peinado afro llega corriendo y la corta con el pecho, como si hubiera llegado a la meta. Trás él viene una horda de hippies, policías y indios. Toda la escena está envuelta en un abrumador concierto de bocinas y sirenas. Acorralados, Micky Dolenz, Peter Tork, Davy Jones y Mike Nesmith [alias The Monkees] deciden saltar la barandilla y lanzarse al vacío, hacia el mar. En las profundides marinas suenan los primeros compases de Porpoise Song y ahí la película entra en una fase submarina y psicodélica. Arrastrados por la corriente los cuatro chicos reciben la visita de una sirena en medio de un frenético destello de colores brillantes. En una escena, The Monkees deciden relajarse un rato de tanta persecución y llegan a un party muy bien equipado, con las correspondientes go-gos. Mike acaba de llegar y se encuentra con tres monjes que le introducen en la fiesta. Es su cumpleaños. Esto sí es un cumpleaños feliz.