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20090108

¡Feliz navidad!

Supongo que os estaréis preguntando: ¿a que viene que este tío nos felicite las navidades cuando ya se han acabado? ¿Será debido a una sobredosis de polvorones? ¿Será por los efectos alucinógenos de los langostinos en oferta? ¿Le habrán puesto droja en la sopa de galets? ¿Se habrá inflado de cava amarillento más brut que nature?

No, el motivo de este post es comentaros que he pasado una navidad muy feliz. Ha sido tan feliz, que apenas me he enterado de que era navidad. Por no enterarme, no he llegado a escuchar siquiera un solo villancico. Por una extraña casuística, mis oídos se negaban a escuchar los coros angelicales que resonaban en el aire. Muchas de las calles, otrora engalanadas con bombillitas, este año estaban iluminadas por las farolas ordinarias de todos los días, en una muestra de minimalismo vanguardista superoriginal. De hecho, la navidad comenzó a ser realmente feliz cuando la empresa manifestó su intención de no regalarnos lote. Es que hay crisis y todo eso. Tendríais que haber visto los saltos de alegria. Sólo de imaginarse el tinto picado del año pasado daban ganas de que te regalaran un poco de 'nada', para variar. Un poco de 'nada', envuelta en un lacito invisible, siempre alegra el corazón. ¿Y que importancia tiene? Tengo el turrón de mi empresa almacenado desde el 2003 en un armario de la cocina. Una parte se lo he regalado a mis peores enemigos y a la otra espero encontrarle un dia una utilidad práctica y sobre todo sostenible. He pensado en hacer una escultura vanguardista, un taburete o quizás lo utilice como combustible en la próxima crisis del petróleo. No hay nada como reciclar, después de los abusos navideños.

Ha sido genial que la navidad haya pasado tan de puntillas por mi vida. Gracias Nati, por ser tan invisible. Han sido unos dias de amor, felicidad, armonía y fraternidad, pero sin navidad. Ni siquiera he tenido que pasar por la desagradable experiencia de ver a los agraciados del Gordo gritar como locas mientras se duchan en cava. Pero por suerte todo ha acabado. La cabalgata de los tres Reyes ha cruzado la ciudad enmedio de una lluvia de caramelos y confeti, mientras los pobres abetos achicharrados son convertidos en serrin.

20090102

EAGLES: ¿Mensajes satánicos en Hotel California?

Hotel California es una canción compuesta por The Eagles en 1976 que sonó por la radio hasta la saciedad a mediados de los 70's. De hecho, se podría decir que no ha parado de sonar desde entonces durante las 24 horas del día. Nadie puede decir que no conoce este tema porque en un momento u otro de su vida lo habrá escuchado. Es de esas melodías que flotan en el aire y que el oído retiene sin que le quede más remedio.

Ver películas de cowboys en blanco y negro provoca el envejecimiento del cuero cabelludo

Si os pensáis que por saber inglés vais a entender la letra, vais bien apañaos. Muchos somos los que hemos vivido engañados pensándonos que era una canción romántica sobre la estancia en un hotel con espejos en el techo y champagne rosa en hielo, y va a ser que no. Según ciertas investigaciones, "Hotel California" no sólo contiene mensajes subliminales en español, sino que podría tratarse además de una canción satánica. La letra traducida al español te puede inducir a tatuarte el 666 con letra gótica en la rabadilla. A ver que os parece:

En una autopista desierta y oscura /Viento fresco en mi cabello /Cálido olor de colitas [el cabello de ella] /Levantándose a través del aire /Más adelante en la distancia /Ví una luz brillante /Mi cabeza se ponía pesada, y mi vista oscurecía /Tenía que parar por la noche /Allá ella se paró en la entrada /Escuché la campanilla [para llamar al servicio?] /Y estaba pensando para mis adentros /Esto podría ser el Cielo o el Infierno /Luego ella prendió una vela /Y me mostró el camino /Había voces por el corredor /Creí que las escuché decir /Bienvenidos al Hotel California /Qué hermoso lugar /(Qué hermoso lugar) /Qué hermosa fachada /Lleno de cuartos en el Hotel California /En cualquier época del año /(En cualquier época del año) /Puedes encontrarlo aquí /Ella se enloqueció /Consiguió el Mercedez Benz /Consiguió muchos chicos bonitos /A los que llamó "amigos" /Cómo ellos bailan en el patio /Dulce sudor de verano /Algunos bailan para recordar /Algunos bailan para olvidar /Entonces llamé al Capitán /Por favor tráigame mi vino, y el dijo /Nosotros no hemos tenido ese licor desde 1969 /Y todavía esas voces llaman desde lo lejos /Te despiertan en la mitad de la noche /Solo para escucharlas decir /Bienvenidos al Hotel California /Qué lugar tan encantador /(Qué lugar tan encantador) /Qué hermosa fachada /Ellos lo están viviendo en el Hotel California /Qué agradable sorpresa /(Qué agradable sorpresa) /Trae tus excusas /[Alibies son las pruebas de que uno NO estuvo /en la escena del crimen cuando fue cometido] /Espejos en el techo /Dibujo[?] de champaña en hielo, y ella dijo /Nosotros aquí somos víctimas /De nuestro propio invento /Y en la recámara del maestro /Ellos se reunieron para el festín /La cortaban con sus cuchillos de acero /Pero simplemente no podían matar la bestia /Lo último que recuerdo /Estaba corriendo hacia la puerta /Tenía que encontrar el pasadizo /Hacia el lugar donde estaba antes /'Relájese', dijo el hombre de la noche /Estamos programados para recibir /Puedes intentar en el momento que quieras /Pero nunca te podrás ir.

20081230

El cuento de la navidad de Charles Dickens [versión freak]

Era un día gris y plomizo y Ebenezer Scrooge estaba un poco resfriado. Era Nochebuena y le tocaba guardia en el trabajo. "Tanto mejor", pensó. Era la excusa perfecta para ahorrarse la cena de navidad con su familia. Sólo de imaginarse al abuelo con un trozo de turrón de piedra enganchao en la dentadura postiza se le revolvía el estómago. Además, tenía mucho trabajo en casa traduciendo un tratado en alemán sobre tratamiento de aguas residuales, y limpiando la cocina, que la tenía muy guarra. ¿Por qué perder el tiempo en gilipolleces? Que le den pol saco a la Navidás, pensó. Seguro que es un invento de los grandes almacenes.

Pero ni por esas. Apenas se había sentado en su silla, unos niños muy pelmas comenzaron a cantar villancicos bajo su balcón, esperando que les arrojara gominolas, cacahuetes y, sobre todo, dinero en metálico. ¿Se puede imaginar semejante suplicio? Ebenezer, sin cortarse ni un pelo, les lanzó un cubo de meaos. ¿Por qué de meaos? Fácil: porque hay que racionar el agua, que hay poca y va cara. Ebenezer era ante todo un defensor del medio ambiente y no estaba dispuesto a derrochar recursos. El exceso de decibelios en el ambiente, con todas aquellas zambombas terroristas, le parecía no-sostenible; a decir verdad, insoportable. La noche estaba cayendo y el ayuntamiento le había colocado las luces de navidás justo delante del balcón, de modo que su habitación parecía Saturday Night Feber. Sólo faltaba Travolta pediéndole el aguinaldo.

Faltaban apenas dos horas para ir a trabajar y Ebenezer se sentía morir. El virus continuaba su labor implacable. Tenía el cuerpo como si le hubieran pegado una paliza y las fosas nasales atascadas por un moco que se había solidificado en el conducto que conecta la nariz con el cerebro. Llamó por teléfono y avisó que se encontraba indispuesto. Rápidamente se administró un efervescente, dos analgésicos y las correspondientes dosis de vitamina C. Y sin más demora se metió en la cama. Las luces continuaban su parpadeo y con 38 de fiebre comenzó a tener alucinaciones. Semicegado por las legañas contempló horrorizado que una cara de Bélmez rastafari se había dibujado en la pared. En medio del estroboscópico ambiente de las luces psicodélicas, el pobre Ebenezer comprobó que la jeta comenzaba a mover los labios:

-¿Quién eres? -balbució
-Soy Bob Marley.
-No puede ser -gimió Scrooge-. Estás muerto. Te fumaste toda una plantación de marihuana en una semana, que yo lo ví. Te hacías trallos de dos metros, cabrón. ¿Qué quieres?
-Ahora soy un fantasma -dijo Bob-. Vengo a enseñarte las navidades pasadas.
-¿Para qué? -se quejó Ebenezer-. Las navidades pasadas ya me las sé de memoria.
-Tengo algo que enseñarte. Ven.

El espectro le cogió de la mano y ambos salieron volando. Scrooge pensaba más en su resfriado que en el hecho irreal de estar volando con Bob Marley como si fuera Peter Pan. Curiosamente la fiebre había bajado y ya no sentía aquel calor tan extraño en el cuerpo. "Dabuti", pensó. Y esperó a ver adonde le llevaba el espectro rastafari. El destino fue un banco en un parque, donde curiosamente se estaba representando una escena de su pasado. Un Scrooge bastante más joven le estaba diciendo a una Carolina bastante más joven que tenía mucho curro para estar saliendo todas las tardes pa darse dos morreos y hablar de tonterías.

-A ver, nena, que mi tiempo es oro.

Y con eso se fue a la mierda una relación que, según Bob, era su última oportunidad de tener una esposa para formar una familia. Lo que no le dijo el muy cabrón es que Carolina con el tiempo había dejado de ser la dulce joven de la estampa, convirtiéndose en algo así como la madrastra maruja de Blancanieves. Con el látigo en la mano, enviaba al cornudo de su marido a comprar al Mercadona y sus hijos eran cocainómanos. Ebenezer bostezó y dijo:

-¿Puedo volver a mi discoteca, porfa?
-Si -atronó la voz de Bob, que se alejaba entre las nubes-. Pero no te duermas profundamente, que todavía tienen que venir dos fantasmas más.
-¡Joder, que peñazo! -se quejó Scrooge-. ¿No podrían venir los dos a la vez y no hacerme perder el tiempo?

De nuevo en su camastro, Ebenezer volvía a tener escalofríos y la fiebre había subido a 39. Fue a coger el termómetro y mientras las luces parpadeaban contempló la aparición del segundo espectro. Aquel era un fantasma muy fantasma. Ebenezer bostezó y pensó que, al menos, mientras iba en plan Peter Pan por el aire no notaba los efectos de la gripe.

-El fantasma de las navidades presentes, supongo -dijo.
-Ese soy yo -atronó-. Te voy a enseñar algo que hará que maldigas tu solitaria vida.

Juas!, pensó Scrooge. "Yo es que me parto". "Enga, enga, a ver que me enseña este fantasma". Tal como imaginaba fue a mostrarle como su familia al completo estaba cenando en un ambiente de paz, armonía y aerofagia. Allí estaban todos ellos, abocando sus hocicos sobre una carne rustida que se había semichamuscado en el horno por culpa de su madre, que había empinado el codo mientras preparaba los entrantes. Ebenezer bostezó de nuevo y le pidió al espectro, por favor, que le diera FWW al vídeo. Allí estaba: su tío Ambrosio con la pata de una gamba saliéndole de la nariz, Paquito, el niño repelente, haciendo chocar contra las piernas de los comensales su coche teledirigido, su cuñada potando alegremente, las dos viejas pellejas probándose ante el espejo el abrigo de visón que su primo Pascual le había regalado a su mujer, Adelita, para que le perdonara por ponerle los cuernos y el resto jugando a la gallinita ciega. Entretanto, la suegra de su hermano se había puesto a llorar a moco tendido recordando la operación de vesícula de su madre. El marido cabeceaba debido a una sobredosis de Soberano Osborne y el aliento de sus ronquidos se adhería al aceite del turrón de Jijona. Resumen: ni Dante ni Kafka habrían podido imaginar tanto terror. Era peor que el Armagedon.

Ebenezer pidió lacónicamente volver a su catre. Como sabía que tenía que venir otro fantasma se llevó el trabajo a la cama, al menos para ir aprovechando el tiempo. No pudo traducir ni dos lineas cuando ya tenía suspendido ante sus narices al tercer fantasma. Este iba disfrazado de Skeletor, por lo menos. Era evidente que pretendía asustarle. Scrooge bostezó y le tendió la mano. Evidentemente, se trataba del fantasma de las navidades futuras. El panorama que le mostró fue, obviamente, fúnebre. Ebenezer moría solo y sus pertenencias eran saqueadas y repartidas entre sus familiares, quienes además le criticaban por su vida austera y vegetariana.

Ebenezer bostezó de nuevo:

-Claro, fantasmón -dijo-: ¿Hacía falta que me mostraras algo que ya sé perfectamente que sucederá? Cuando esté muerto mis pertenencias me importarán un huevo. Y lo que digan de mí, todavía más. ¿Podemos pasar por una farmacia antes de volver?

20081225

The Verve - Lucky man

The Verve es un controvertido grupo que suscita tantas filias como fobias, pero en todo caso son autores de dos de mis temas favoritos de los últimos diez años. Después de refrescar al mundo con el soberbio Bittersweet Simphony, sacaron al mercado un segundo single de su álbum Urban Hyms (1997), llamado Lucky Man. Estupenda canción que habla de la fortuna y el amor.

Felicidad, más o menos. Eso es lo que siento. Es sólo un cambio en mí, algo de libertad. Mi felicidad es un barco de ida y vuelta sobre un río que fluye sin inmutarse. Y pese a mi fiebre creciente, no he perdido el norte. Sé donde estoy. No sé cuantas vueltas habré dado por las esquinas, ni cuantas veces habré olvidado todo el amor que habita en mi mente. Soy un hombre afortundado, con fuego en mis manos. La felicidad es algo que ha ocupado el lugar que le correspondía. Estoy aquí desnudo, sin sentir vergüenza, sin preguntarme quien eres y por qué estoy contigo. Espero que la gente lo entienda. Tengo el amor que nunca muere dentro de mi.  (Lucky man, adaptación libre)

Etiquetas: 1997 / Años 90's / Amor / Britpop / Reino Unido / Psicodelia


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20081220

Las cuatro edades de Internet


Internet es un fenómeno nuevo en nuestras vidas. En apenas diez años, la red se ha convertido en una poderosa arma de comunicación. Y así como la historia se divide en etapas (edad de piedra, edad de bronce, edad antigua, edad media, etc), los ususarios de Internet también hemos cubierto un periplo similar. Nuestra historia en la red también se compone de varias etapas. La primera fue...

LA EDAD DEL AMOR:
En los orígenes, Internet sólo tenía una finalidad: ligar, ligar y ligar. A veces ligabas de verdad y otras sólo ligabas un constipao. Erá mágico ver salir las letritas de colores y escribir jajajaja a la más mínima oportunidad. Luego salieron los emoticones que ya se reían por tí. Fue fantástico hasta que un día releíste una conversación y concluiste que aquello era intelectualmente intolerable. Y entonces llegó...

LA EDAD INTELECTUAL

En efecto. Había que conseguir material audiovisual en cantidades industriales. Tu nivel intelectual era cada vez más grande y te exigía tener más y más obras imprescindibles. Discos, películas, e-books, fotos, gifs y hasta películas de Jean Claude Van Damme grabadas en directo en el cine. Si no se descargaba aquella copia descatalogada del disco que Ramoncín grabó en el water con un pepino atascado en el recto tu vida se podía considerar un fracaso. Había que conseguir un montón de películas míticas, icónicas y de culto. Y sobre todo, había que rentabilizar los 40 euracos de la conexión ADSL, que somos tontos pero no imbéciles. Un día el ordenador reventó; la mierda salía desbordada por sus ranuras y comenzó...

LA EDAD DE HIERRO
En efecto, de repente descubriste que había un montón de capullos en Internet opinando de cosas de las que no tenían ni puta idea. Fuiste al desván a sacar el espadón del abuelo y empezaste a repartir a diestro y siniestro. Te sentías como un mosquetero, fustigando con tu ironía a todos aquellos capullos. ¿Qué Catalina de Rusia se desmaquillaba con mantequilla? ¡¡Pero que dices!! ¿Has leido los libros herméticos de Rasputin? ... Habías llegado a los foros de Internet, un campo de batalla donde todas las intervenciones comenzaban por JUOS! Pero un día, sin saber por qué, todo lo que opinaban aquellos capullos te dejó de intersar y descubriste que podías opinar sin enfrentarte a nadie, y ahí nació la...

LA EDAD DE LA CROQUETA

Efectivamente. Tú mismo escogiste la carne y los ingredientes, decidiste envolverlos en una mínima capa de harina y montaste tu propio blog. Era una forma autista de plantear un foro y durante mucho tiempo muy poca gente te comentaba nada. Pero seguiste adelante. Comenzó a aparecer gente maravillosa, a veces muy maravillosa. Sus comentarios eran para tí como el nirvana. Vivías un sueño happista del que no podías ni querías salir, rodeado de apetitosas croquetas. Nunca te podías haber imaginado que una croqueta pudiera ser tan apetitosa, pero un mundo mágico se había abierto en tu mente. Por fin le habías encontrado una utilidad a Internet.

20081205

Pitbulls, mormones y violaciones

Nuestro pasado es a veces una losa terrible. Por más que tratemos de ocultarlo, siempre hay alguien dispuesto a despojarlo de su máscara. Nunca hay una vida nueva. Nuestra historia es una larga cadena que por más eslabones trabados que tenga en su trama, siempre acaba surgiendo a la superficie. Eso es justamente lo que le ocurrió a Bernann McKinney, una mujer americana que se hizo momentáneamente famosa después de la clonación de un pitbul. Gracias a la ingeniería genética consiguió salir en la prensa durante unos días acariciando a los cachorros fotocopiados de su fallecida mascota.
El pitbul es el de la izquierda, aviso.

Esta súbita aparición en los medios, lejos de provocar la admiración del público por la clonación de perritos, fue el inicio de una labor de investigación. El diario británico Daily Mail descubrió que el verdadero nombre de la señora era Joyce McKinney y que estaba relacionada con un escabroso suceso ocurrido en 1978. 

Hace treinta años, la señora McKinney secuestró a punta de pistola a un mormón en el Reino Unido. Después de atontarlo con cloroformo para que estuviera más cerca de Dios, se lo llevó a una segunda residencia perdida en las montañas, lo maniató y allí le obligó a tener relaciones sexuales con ella durante días.
Al brother Anderson se le pasaron las ganas de comer tarros a domicilio

Los malvados periodistas del Daily Mail descubrieron que la antigua ganadora de concursos de belleza Joyce McKinney había sido detenida después de que el misionero mormón Kirk Anderson escapara de su cautiverio. Apenas unos meses después fue puesta en libertad por problemas psiquiátricos. Se desplazó a los Estados Unidos disfrazada de mimo y allí continuó acosando al brother Anderson, quien abandonó los mormones y se fue de mercenario a la guerra de Afghanistán.

20081202

Diseccionando a Chiquito

Los humoristas que vemos por la tele tienen rasgos bastante definidos. Buenafuente es el típico monologista a la americana que analiza hechos de la vida cotidiana en clave de humor. Cruz y Raya es un humor estratégicamente planificado. Los Morancos se adueñan del humor más facilón del sur de España y Muchachada Nui son el cliché del humor más jovuno. Y después está... Chiquito de la Calzada!!

Chiquito is different
... Puede gustar más o menos, pero en ningún caso deja indiferente a nadie. Personalmente lo considero un genio, capaz de calar en el subsconciente colectivo con un humor completamente absurdo. Para empezar, sus chistes son más viejos que mi abuela y los conoce todo el mundo. Sin embargo, él consigue dotarlos de un nuevo formato con sello personal. Los adorna, redecora y recrea con todo un atrezzo plagado de referencias ignotas al farwest televisivo más cutre.

Ese caballo que viene de Bonanza!!
 
En efecto. Hay que ser un auténtico genio para explicar un chiste más que sabido y acompañarlo de una coreografía con giros de pantorrilla, relinchos de caballo e interjecciones absurdas como...
 Jorl!!!

¿Qué quiere decir JOrl!!? ¿Alguien se ha parado a analizar por qué la sola mención de una palabra tan absurda como condemorl consigue hacer reir? Yo como no tengo otra cosa que hacer, he analizado en profundidad la palabra jorl!! y hoy voy a hacer público mi estudio. Para mí, lo que este genio hace es colarnos por lo bajini el complejo de torpeza que a una inmensa mayoría de los ibéricos nos produce la lengua inglesa. La jerga británica nos produce indefensión por la dificultad, a la vez que la encontramos sumamente cómica. Chiquito dota con ese sonido hueco tan propio de la pronunciación anglosajona una palabra de su invención. La multiplicidad de vocablos que adorna con acabados en 'rl', imposibles en las lenguas latinas, son una burla soterrada del inglés.
 
Por si fuera poco, esta eminencia salida de un tablao flamenco, ha conseguido calar en el lenguaje de la calle con expresiones como "pecadorl de la pradera" y, sobre todo con "ese pedazo de...", de utilización diaria. Eso solo lo consiguen los superdotados.


20081125

Prototípica historia Highschool


Ella era rubia y pija. Su novio, el mazas de la casa Alfa. Solían hacer picnis odiosos junto al lago. Le daban de comer a los patos y paseaban en un cadillac de color rosa. Él jugaba al rugby (claro) Ella era una reina rodeada de meretrices mediocres. Él le pegaba collejas a los de la casa Omega. Ella humillaba a sus amigas con mohines de desprecio. Él era un rey que presumía de tener la mejor reina. Ella era una reina dedicada a calentarle la cremallera al resto del equipo de rugby.

Y entonces llegó la fiesta de fin de curso.

Él era un gusano inmundo de la casa Omega. Feo, cejijunto y con gafas. No le habían admitido en el equipo de rugby por enclenque y esmirriao. Sus amigos eran todos unos pajilleros expertos en informática y aeromodelismo. Y encima, Mary Joe la Granujienta se había negado en rotundo a acompañarle a la fiesta... Él tenía una foto de la reina enganchada en la taquilla. Y varios moratones de la última paliza de los Alfas. Pero había inventado un artefacto que convertía el clembuterol en mantequilla. El equipo de rugby perdió los siguientes partidos.

Había llegado el gran día. Se peinó para atrás y se puso los vaqueros marca-paquete. Se coló en la fiesta por un conducto del aire acondicionado (claro) Echó un vistazo por la rejilla. Coca-cola para todos y algo de comer. Mucha niña mona y ninguna sola... Y entonces la vio. La Reina estaba sola y desconsolada. A su novio Alfa sólo le interesaba el rugby. Disfrutaba comentando con sus amigos las jugadas más interesantes del partido.

Al Omega se le cayeron las gafas al suelo. La reina estaba ante él. Como una ardilla, sola y triste. Su boquita entreabierta y un suspiro legañoso delataban su estado de indefensión. El rimmel fluía de sus lágrimas como un chorro de petróleo.

De repente se sintió dueño del Universo. Lo sellaron con un beso secreto. Y nunca más se volvió a saber de ellos.

Temazo: The Spongetones / (My girl) Maryanne / 1984

 


20081112

El síndrome Espinete

El personaje que vemos a la derecha es un freak que apareció en las pantallas de televisión a principios de los años 80. Con un aspecto a medio camino entre Gene Wilder en "El jovencito Frankenstein" y una versión gay de Errol Flynn, el doctor Rosado se presentó ante la audiencia española con todo tipo de remedios para todo tipo de males. Semejante plataforma publicitaria le sirvió para organizar un tinglado empresarial basado en un método depilatorio revolucionario. Lejos de los eslóganes modernos de la depilación láser cosmoestética, Manuel Rosado usaba lemas de folletín literario desde las contraportadas de la prensa rosa: "Mujer: te garantizo la eliminación del vello de por vida".

Lo que en principio parecía una solución efectiva para esos pelillos superfluos tan molestos, acabó convirtiéndose en una auténtica pesadilla para miles de usuarias. En lugar de verse libres de la furibunda actividad de los folículos pilosos, las clientas del apuesto doctor comenzaron a experimentar lo que se podría denominar el Síndrome Espinete. Es decir, el vello supuestamente eliminado crecía de forma más vigorosa aún después de pasar por las manos del doctor Rosado.
Su principal clienta se casó con Chewacka
Lógicamente, las indignadas clientas le denunciaron. La policía peinó sus clínicas y no daba crédito a lo que estaba viendo. Era como el escenario de una película de ciencia-ficción de bajo presupuesto, como si hubiera comprado a precio de saldo los decorados de Star Trek de la época del capitán Kirk. Una serie de cacharros sin utilidad alguna, llenos de bombillitas de colores y estridentes bocinas eran todo el "instrumental depilatorio". Lo único que había dentro era una gillette oxidada.

El doctor Rosado fue condenado a tres años de prisión y sus métodos clínicos cortados al cero. La humanidad se haía librado de un enemigo público declarado.
PERO NO!!!!!!!!!! 
HA VUELTO!!!!!!!!!!!
Obviamente, más mohino y escacharrao, pero dispuesto a inventarse nuevos tinglados revolucionarios. El moreno Marbella que luce hace sospechar que planea monopolizar los rayos UVA. Pero muy probablemente tiene in mente algo mucho peor. Esta vez se ha convertido en gurú de...
Según la biografía escrita en plan lui-même, Manuel Rosado (...lleva...) más de 20 años explicando la ciencia (...) de forma peculiar y claridad meridiana. ¡¡Si hombre!! Y Espinete lleva más de veinte años con un alambre en el culo y por eso habla con voz de falsete.

20081103

Dibujos animados aptos para adultos

De alguna manera, la gente de mi generación en España fue la primera en compartir su infancia con un nuevo invento llamado televisión. Somos pioneros en la historia, porque para bien o para mal, la caja tonta ha tenido una repercusión brutal en el entorno cultural de las generaciones venideras.

De niño, la salida de clase a las seis de la tarde tenía una cita obligada: los dibujos animados. De los recuerdos más recónditos surgen los dibujos de Popeye y Walt Disney:
Popeye me parecía un residuo del militarismo de la Segunda Guerra Mundial. Y las espinacas me parecían una inmundicia mayor que comer musgo crudo. En cuanto a Disney... Después del palo que me llevé con la muerte de los padres de Bambi caí enamorado de Blancanieves, aunque no me convencía demasiado que viviera rodeada de hombres, por más bajitos que fueran. Por suerte, todavía quedaba la Warner Bros.
A pesar de ser una rémora de los años 50, me parecían una explosión de imaginación llena de una violencia surrealista muy graciosa. Y además todo era siempre marca ACME, con lo cual esos chistes repetitivos que hacen gracia por sistema acabaron siendo un rasgo de mi personalidad, jaja! ... Bien pronto, salieron dibujos más surrealistas aún y sobre todo más adaptados a los tiempos:
Los dibujos de la factoría Hanna-Barbera y las aventuras surrealistas de la Pantera Rosa marcaban una nueva pauta. Menos violencia, más crítica y una mayor concepción abstracta de la existencia. Los Beatles contribuyeron a ello con una gran película, como no, llena de colorido. Una película en la que se demuestra una de las tesis de este blog. Todo el mundo tiende a regresar a los momentos de su infancia cuando llega a los 20. Esa es la famosa psych-teoría del "regreso al útero". Con el "submarino amarillo" los cuatro de Liverpool, con sus uniformes de húsar, regresaban a su infancia, en plena guerra mundial.

Pero la historia de los dibujos animados no acaba aquí. Ni mucho menos. Lo años 70 no supusieron para nada una evolución de este género. Muy al contrario, junto a un par de seriales lacrimógenos (Heidi y Marco) nos encontramos ante las primeras emulaciones manga de la historia: Mazinger Z, una serie horrible, no por las dosis de violencia, sino por su sentido plano de la existencia y su falta absoluta de sentido del humor.
No es de extrañar que en esa época se siguieran retransmitiendo dibujos de la Warner, de Hanna & Barbera y la Pantera Rosa.
Después de este nefasto precedente de la "cultura manga", cuyos elementos más notables son la violencia sin sentido y el infantilismo más patético, todavía quedaban tiempos de incertidumbre para los dibujos animados. Mientras las viejas series de la Warner, la Pantera Rosa y el Oso Yogui pasaban a ser míticos en la historia de los dibujos animados, los años 80 estuvieron protagonizados curiosamente por series made in spain como "Dartacan y los tres mosqueperros", "La vuelta al mundo de Willy Fog" y "David el Gnomo". Fue una vuelta a los valores tradicionales de los dibujos animados. Curiosamente, de aquella época sólo recuerdo ahora mismo una serie americana: "los Snorkels", doblada al español en Puerto Rico.
 
Con la llegada de los años 90, muchos habíamos dejado de ser niños, con lo cual los dibujos animados como que cada día nos interesaban menos. No sé si por casualidad o cauística, justo a principios de los 90 salió la primera serie de dibujos animados que podría ser calificada de "manga". "Dragon Ball" supondría un punto de inflexión en nuestras vidas animadas. Fue justamente en ese momento cuando comencé a perder todo interés por las novedades en el campo de los dibujos animados. Tanta subnormalidad llena de infantilismo, de ciencia-ficción barata, de fetichismo y narcisismo combinados a partes iguales, acabaron con mi paciencia. El manga me pareció una mierda desde el principio. Y me lo sigue pareciendo. En este punto de la historia, quedaba claro que el género de los dibujos animados vivía condicionado por la exigencia de un público adulto que había crecido viendo series de mucha calidad. A tal efecto, apenas un año después de "Dragon Ball" surgió un auténtico ídolo de masas: 
Loado sea Homer Simpson, pues gracias a él resucitaron los dibujos animados en medio de las tinieblas "manga". "Los Simpson" es una de las series más geniales de la televisión, a la vez que un producto perfecto, pues combina elementos muy equilibrados que la hace tan apta para los niños como interesante para los adultos. Los adultos que habíamos crecido viendo series de dibujos animados por televisión, llenas de sentido del humor y exentas de dramatismo (a diferencia del "manga") agradecimos a dios el nacimiento de Homer Simpson. Homer es Dios. Eso por no hablar de "Futurama", un trabajo de la misma productora con elementos de ciencia-ficción muy trabajados. Pero esa exigencia adulta se vería cumplida, en mi caso, casi una década después cuando un día me topé por TV con este personaje: Kevin Spencer!! Un niño delincuente y drogadicto y su madre prostituta, maltratada por un macarra a su vez alcohólico. En ese momento me dejó de extrañar que los dibujos animados los pasaran por la tele a las doce de la noche. Los adultos que habíamos crecido viendo dibujos animados por fin teníamos el producto que necesitábamos. Pero la demanda debía ser creciente, porque pocos meses después volví a encontrarme con otra sorpresa agradable:   
South Park!
El día que vi el capítulo del señor Mojón un poco más y la espicho de risa. Eso de sustituir los iconos religiosos por un furullo pescado del fondo del WC con un colador fue algo que me impactó, tengo que reconocerlo. No digamos ya el episodio en el que Barbara Streisand invade la ciudad convertida en robot gigante buscando una clínica donde le practiquen una rinoplastia. Otros dibujos animados emitidos a las 00:00, en un horario poco infantil. Y es que nuestro nivel de exigencia demandaba más y más dibujos animados.
Por si fuera poco, últimamente hemos podido ver series de dibujos animados todavía más descabelladas. Por una parte, el desternillante Peter Griffin ("Padre de familia"), con unas aventuras que superan todo grado de surrealismo y un grado de humor repleto de giros totalmente imprevistos; y por otro "American Dad", otra serie que lleva a pensar que los dibujos animados han dejado de ser un género para niños.

Bueno, no: para ellos todavía queda el "manga".